Un festival conecta la música clásica con el folclore

Málaga Clásica, coordinado por el violinista malagueño Jesús Reina y Anna Nilsen, viaja por la historia musical europea y americana de la mano de 16 jóvenes intérpretes

REGINA SOTORRÍO

Es la música «en estado puro», la base de todo y la fuente de inspiración de los grandes compositores de la historia. El festival Málaga Clásica reivindica en su segunda edición las conexiones entre el folclore popular y la música culta en siete conciertos que arrancarán el 25 de mayo en el Echegaray y finalizarán el 1de junio en el Cervantes. El violinista malagueño Jesús Reina coordina junto a la violinista noruega Anna Nilsen este encuentro, que reunirá a 16 jóvenes intérpretes consolidados en el circuito internacional y a varias agrupaciones de música popular.

«La intención es volver a las raíces, a los orígenes de la música clásica que, en la mayoría de los casos, están en el folclore», explicó Reina esta mañana en rueda de prensa, acompañado por el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre. Para demostrar ese vínculo, la panda de Teatinos interpretó en el Salón de los Espejos un verdial, seguido de composiciones de Jesús de Monasterio y Sarasate tocadas a dos violes por Reina y Nilsen.

Ese será el formato del festival. Tras el recital inaugural del 25 de mayo, se pondrán en evidencia las relaciones que existen entre el folclore húgaro y Ravel y Dvorak (26 de mayo. Echegaray) o entre las canciones populares rusas y Stravinsky y Tchaikovsky (27 de mayo. Echegaray). Y así con la música americana (29 de mayo), la noruega (30 de mayo), la alemana y austriaca (31 de mayo) y la española como colofón final (1 de junio).

Cada concierto tiene un precio de diez euros, y de 40 euros el abono para todo el programa. Previamente, del 17 al 24 de mayo, los intérpretes darán clases magistrales a estudiantes de música.