La PAC siembra de inquietud el campo

Agricultores y ganaderos piden explicaciones para saber qué ayudas van a tener en el nuevo marco

AGUSTÍN PELÁEZ
Cultivos como la uva podrían perder hasta el 30% de las ayudas. :: SUR/
Cultivos como la uva podrían perder hasta el 30% de las ayudas. :: SUR

«No ha habido un solo día de esta semana que los vecinos no me hayan parado por la calle para preguntarme si sé algo sobre cómo van a quedar las ayudas para la pasa.La gente está muy preocupada y muy desilusionada a la vez». Con estas palabras expresa el alcalde El Borge, el socialista Salvador Fernández, la enorme inquietud que ha generado entre sus vecinos el nuevo reparto de los fondos de la Política Agraria Común (PAC) en España, un reparto que, según la Junta de Andalucía, significa la pérdida para los agricultores y ganaderos andaluces de 418 millones de euros.

«El ambiente es de preocupación, porque precisamente un sector de tanta importancia para nosotros como es la uva pasa se ha quedado sin ayudas acopladas. En este pueblo lo único que tenemos son viñas y unos cuantos olivos en pendiente, que también se han quedado sin ayuda asociada. Las familias sobreviven con lo poco que sacan de estos cultivos, los jornales que consiguen trabajar en otros municipios cerrcanos y el paro agrícola, de manera que es lógico que se preocupen con sólo pensar que no van a recibir las mismas ayudas que hasta ahora, porque ello no hará más agravar la situación, ya más que difícil, que viven muchos vecinos», lamenta el alcalde.

Pero además Fernández se queja de la absoluta falta de información que los agricultores y ganaderos tienen sobre cómo les va a a afectar la reforma de la PAC, algo que no ha hecho mas que sembrar el desconcierto en buena parte de los municipios del interior de la provincia.

Las discrepancias entre las propias asociaciones agrarias (Asaja, Coag y UPA) y entre Junta de Andalucía y Gobierno central, con valoraciones radicalmente opuestas sobre cómo se verán afectadas las ayudas a los agricultores y ganaderos, tampoco parecen estar ayudando demasiado. Mientras, Asaja, asegura que sólo se perderán dos millones al año con la nueva PAC en ayudas directas a los agricultores y ganaderos malagueños, y que si habrá una rebaja mayor en desarrollo rural, desde Coag el mensaje es que el Gobierno central «castiga o penaliza» a Andalucía y que no se dotan con fondos suficientes sectores como el caprino o los frutos secos, que corren riesgo claro de desaparición. Desde UPA se asegura incluso que cultivos como la uva pasa podrían perder hasta el 30% de las ayudas que reciben en la actualidad. Asaja, sin embargo, señala que se mantendrán, aunque dejarán de percibirlas quienes tengan menos de 300 euros de ayudas.

Para UPA, no hay «ninguna justificación» para que Andalucía «pierda» en el reparto de los fondos, tanto es así que no descarta que haya movilizaciones, al igual que Coag.

Tampoco se ponen de acuerdo las administraciones central y autonómica. Desde la Consejería de Agricultura se asegura que la Comunidad Autónoma pierde 418 millones (160 de ayudas directas y 258 en desarrollo rural. El delegado territorial del Gobierno andaluz en Málaga, José Luis Ruiz Espejo, afina mucho más y apunta a que en la provincia hay cuatro sectores que se verán claramente perjudicados:la uva pasa, el olivar en montaña, el trigo duro y el caprino, señalando además que Antequera y Axarquía serán las dos comarcas más perjudicadas.

En cambio, el subdelegado del Gobierno en Málaga, Jorge Hernández Mollar, asegura que con esta reforma «Andalucía y, por tanto, Málaga, sale más beneficiada tras este acuerdo, que supone una PAC reorientada, negociada, acordada y diseñada para beneficio de la agricultura y la ganadería malagueña».

Salvo que las administraciones públicas y las asociaciones agrarias se aclaren, la sensación que se vive en el campo malagueño es que lamentablemente habrá que esperar a 2015, que es cuando entrará en vigor la nueva PAC y se solicitarán la ayudas, para conocer cuál será la realidad de las nuevas subvenciones y qué cultivos se verán afectados, lo que significa que la inquietud que ahora reina en el sector se prolongará todavía mucho más tiempo.