Los pueblos pequeños crean ayudas sociales para frenar la despoblación

Al menos una veintena de municipios ofrecen a sus residentes cheques- bebé, material escolar gratuito o guardería subvencionada para atraer a familias jóvenes

M.A.G Málaga
Miguel Ángel Calle y Andrea García, con su hijo Iker, de tres meses y medio, por el que han recibido un ‘cheque bebé’ de 500 euros en Montejaque. :: vanessa Melgar/
Miguel Ángel Calle y Andrea García, con su hijo Iker, de tres meses y medio, por el que han recibido un ‘cheque bebé’ de 500 euros en Montejaque. :: vanessa Melgar

Hace tres meses y medio que Iker llegó con algo más que un pan bajo el brazo. Por nacer en Montejaque sus padres recibieron un cheque-bebé de 500 euros que ofrece el Ayuntamiento desde 2011 a todas las parejas que tengan un hijo en el municipio. Como este, al menos una veintena de pequeños pueblos de la provincia han creado en los últimos años ayudas socioeconómicas para atraer a familias jóvenes, aumentar la natalidad y frenar la despoblación. Y aellas se sumarán los 1.000 euros que anunció la Diputación esta semana para los nacimientos en localidades de menos de 5.000 habitantes cuyos padres tengan una renta inferior a 12.000 euros.

Además de cheques-bebé, que tienen en vigor casi una decena de pueblos y que van desde los 50 a los 1.600 euros, algunos ayuntamientos cuyo presupuesto se lo permite y a los que les preocupa la pérdida de residentes y el envejecimiento poblacional han puesto en marcha otras medidas de las que se benefician sus vecinos como guarderías y material escolar gratuitos, bonos para las vacunas de pago, prioridad en la bolsa de trabajo municipal o uso de las instalaciones deportivas sin coste alguno para los menores de edad.

En otros pueblos en los que no hay ahora mismo activa ninguna ayuda económica de este tipo, sus alcaldes y concejales confirman que se están planteando implantarlas ante la continua pérdida de habitantes por la falta de expectativas laborales, el regreso de extranjeros a sus países de origen o el crecimiento vegetativo negativo (se producen más fallecimientos que nacimientos).

De hecho, algunos de los que tienen en marcha iniciativas socioeconómicas para mantener y/o atraer a nuevas familias o las incluyen entre sus objetivos más inmediatos se encuentran dentro del ranking de los pueblos que han perdido población en la última década, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), concretamente El Burgo, Genalguacil, Cuevas del Becerro, Algatocín, Alfarnate, Valle de Abdalajís, Cañete la Real, Teba y Yunquera. Otros regidores preocupados por este fenómeno se resignan a no hacer nada al respecto por el mal estado de las arcas municipales, como ocurre en Carratraca, y también hay quien defiende que estas medidas puntuales no suponen ninguna solución, como el regidor de Cútar, Javier Ruiz Mérida.

Ayudas por recién nacidos

La desaparición del cheque-bebé de 2.500 euros que puso en marcha el exjefe del Ejecutivo José Luis Rodríguez Zapatero en 2007 no se ha notado tanto en una decena de localidades del interior. En Almáchar, Moclinejo, El Borge, El Burgo, Arriate, Montejaque, Jimera de Líbar y Genalguacil los padres reciben una ayuda económica por cada bebé que nace o es adoptado. En casi todos los casos los ayuntamientos exigen un mínimo tiempo de empadronamiento a los progenitores y que el recién nacido también se inscriba como vecino de estos municipios.

El mayor importe es el que concede Almáchar, que asciende a 1.600 euros si los padres están desempleados se les ofrece un contrato de 12 días y a 1.000 si no es así. El Ayuntamiento, además, otorga unos bonos para las vacunas que no cubre la Seguridad Social y guardería gratuita a las familias empadronadas en el municipio. Asimismo, los menores de 18 años tienen derecho al uso de todas las instalaciones deportivas sin tener que pagar ninguna cuota. El alcalde, José Gámez, asegura que estas medidas están resultando bastante efectivas: «Cuando llegué a la Alcaldía en 2007 el padrón ascendía a 1.880 habitante y hoy tenemos 1.915, basta comparar Almáchar con otros municipios que llevan más tiempo perdiendo residentes», señala.

En la Serranía de Ronda son cinco los pueblos con cheques-bebé. En El Burgo existe desde 2007, pero su importe ha pasado de 300 a 1.000 euros en 2011. Según la regidora, María Dolores Narváez, la medida está animando a las parejas a tener hijos. En Arriate, que concede 500 euros por nacimiento, la medida está ligada a las familias con menos ingresos, que también disfrutan de una rebaja del 15%en el impuesto de Bienes Inmuebles (IBI). Este pueblo, además, está estudiando la creación de becas municipales para estudiantes universitarios, según su alcalde, Melchor Conde.

En Jimera de Líbar, la ayuda por nacimiento, de 100 euros, existe desde 2004, y en Montejaque se implantó en 2007 una similar, pero de 500 euros. La cantidad más modesta la ofrece El Borge, con 50 euros para los padres canjeables en los comercios del pueblo y un bono para las vacunas de pago. En este caso el Consistorio concede una reducción del IBI y de los recibos del agua y basura a los parados.

Ayudas para escolares

También en la Axarquía, Moclinejo tiene en vigor un cheque bebé de 600 euros por niño. «Sabemos que es una ayuda simbólica, pero como la cosa está tan mala nuestra idea es seguir manteniéndola», afirma el alcalde, Antonio Muñoz. Otros pequeños pueblos malagueños, como Benalauría y Cuevas del Becerro están barajando la posibilidad de implantar una ayuda económica de este tipo.

Pensando en las familias con niños de más edad, el Ayuntamiento de Sedella paga el material escolar a todos los alumnos del municipio. En total se destinan 4.000 euros al año, aunque el alcalde, José Antonio Gutiérrez, dice que no sabe si podrán mantener esta línea de ayudas «ya que si sigue adelante la reforma de la administración local es probable que el Gobierno de Mariano Rajoy nos obligue a suprimirla porque se trate de una competencia impropia».

En cualquier caso, este regidor afirma que está estudiando implantar un cheque-bebé en 2014, al igual que su homólogo de Alfarnate, Salvador Urdiales: «Tenemos tan pocos nacimientos que hay clases en el colegio en las que no entra ningún alumno hace años», detalla.

En el terreno laboral, Algatocín de prioridad en la bolsa de trabajo municipal a los hijos de vecinos del pueblo que emigraron en su día pero deciden regresar. En Casarabonela, como ocurre en otras localidades, obtienen más puntuación para acceder a la bolsa de empleo aquellas personas que esté empadronadas, mientras que en Alameda este es un requisito obligatorio para acceder a uno de los puestos.

Cartajima estudia retomar el ofrecimiento que hicieron el año pasado de viviendas a alquileres más bajos y trabajo a familias que se quisieran empadronar en la pequeña localidad, de 251 habitantes, ya que «muchas personas nos solicitaron venirse a vivir al pueblo», según señala el regidor, Francisco Benítez, que explica que la medida se puso en marcha ante el escaso número de alumnos que tenía el colegio.

El alcalde de Sayalonga, Antonio Jesús Pérez, por su parte, afirma que quiere implantar nuevas ayudas económicas específicas para fomentar la natalidad en 2014, de 1.000 a 1.200 euros, porque aunque considera que medidas de este tipo «no sirven para frenar la despoblación», reconoce que «pueden ayudar». No obstante, remarca que el número de residentes «se mantiene bastante estable en los últimos años, con una media de 15 nacimientos al año».

En Yunquera el Ayuntamiento acaba de aprobar una bajada de los valores catastrales que permitan una rebaja del IBI del 9%al 15%, según explica su alcalde, José Antonio Víquez. «No queremos perder población y por eso hemos empezado a aplicar incentivos fiscales que puedan afectar al mayor número de personas», afirma el regidor, que señala que además están estudiando aplicar una reducción del 20% del IBI a las familias que tengan su primer hijo; de hasta el 30%en el caso de que sea el segundo vástago y del 50% cuando se trate ya de familia numerosa. Además, el impuesto de plusvalía para compra de vivienda o para actividad industrial se va a reducir al 15%. En el caso de que la plusvalía sea resultado de una sucesión por fallecimiento de padre o madre, la reducción será del 95%. Y todo para evitar que se cumplan sus previsiones de que en una década este pueblo de 3.139 habitantes perderá unos 220.

El envejecimiento progresivo de la población preocupa al alcalde de Canillas de Albaida, Jorge Martín, que está analizando si es viable implantar un complemento al cheque-bebé anunciado por la Diputación

El alcalde de Alozaina, Antonio Pérez, califica de «terroríficos»los datos sobre natalidad registrados en el municipio. A modo de ejemplo, señala que en lo que va de año se han contabilizado nueve nacimientos frente a 22 defunciones el pueblo tiene 2.230 empadronados. Sin embargo, la falta de presupuesto le impide tomar algún tipo de medida económica para afianzar la población, como tampoco pueden hacer en Cuevas de San Marcos.

En Istán, sin embargo, sí cuentan con diversas ventajas para residentes como servicio de guardería municipal con un coste mensual de 50 euros y libros de texto gratuitos para los niños de 3 a seis años, a los que no cubre el cheque-libro. «Queremos conseguir que la calidad de vida sea superior que en cualquier otro sitio», apunta el alcalde, José Miguel Marín, que se muestra satisfecho por el crecimiento constante de la población en los últimos años en este municipio de 1.533 habitantes. No obstante, tienen una asignatura pendiente, que es la creación de empresas y para ello han puesto en marcha diferentes subvenciones.