El Museo Picasso Málaga reivindica la abstracción pionera de Hilma af Klint

La pinacoteca exhibe por primera vez en España un conjunto de 214 obras de la creadora sueca

A. J. LÓPEZMÁLAGA
Los primeros visitantes de la muestra esta mañana en el Museo Picasso Málaga. :: Carlos Moret/
Los primeros visitantes de la muestra esta mañana en el Museo Picasso Málaga. :: Carlos Moret

"Moisés, invisible, baja de la montaña y ve la danza en torno al becerro de oro. Pero a pesar de todo trae una nueva sabiduría a los hombres. El artista es el primero que oye sus palabras, imperceptibles para las masas, y sigue su llamada...". Vassily Kandinsky escribió estas palabras en 1912. Forman parte de su libro 'De lo espiritual en el arte', el mismo en el que se presentaba a sí mismo como el primer artista de la abstracción. Pero esa "llamada" de la que habla Kandisky la escucharon otros antes. En realidad, otra. Hilma af Klint. Ahí están sus enormes obras sobre papel reunidas en la serie 'Los diez mayores', realizadas en 1907 y colgadas ahora en las paredes del Museo Picasso Málaga (MPM).

La pinacoteca malagueña ha presentado esta mañana la ambiciosa exposición 'Hilma af Klint. Pionera de la abstracción', en la que reivindica el papel de la autora sueca como precursora de una de las corrientes fundamentales en las vanguardias artísticas. Un montaje que reúne hasta 214 piezas de "quizá la creadora europea más secreta del siglo XX", en palabras del director del MPM José Lebrero, quien ha defendido la muestra como "una exposición única" que podrá verse por primera vez en España en el Palacio de Buenavista hasta el 9 de febrero después de haber pasado por el Moderna Musset de Estocolmo y el Hamburger Bahnhof de Berlín.

Enmarcada en el cambio de siglo entre el XIX y el XX, influenciada por la trascendencia de avances científicos como los rayos X o las ondas electromagnéticas, la obra de Hilma af Klint pretende "hacer visible lo invisible", como ha destacado Lebrero. Y transita ese camino desde la espiritualidad, la teosofía e incluso el ocultismo. Al fin y al cabo, el afán esencial de la creadora sueca consistió en establecer conexiones entre lo espiritual y lo terrenal para "expandir el conocimiento de la realidad", tal y como ha adelantado esta mañana la comisaria de la muestra Iris Müller-Westermann.

Para la comisaria, Hilma af Klint considera que las obras "no eran de ella sino que surgían a través de ella". Una suerte de médium que realizaba sus pinturas y escrituras automáticas y que no quiso que sus creaciones vieran la luz hasta que pasaran 20 años de su muerte. Al fin y al cabo, como ha resumido esta mañana Müller-Westermann, "Hilma af Klint pintó para el futuro. Y el futuro es ahora".

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