La cosecha de uvas en Málaga se recupera tras dos años nefastos

Los viticultores de la provincia esperan que la producción crezca un diez por ciento ante la ausencia de plagas y las abundantes lluvias

VANESSA MELGAR AGUSTÍN PELÁEZ
Raúl y Jesús Gámez transportan la uva a hombros por los escarpados montes de Almáchar. :: Carlos Moret/
Raúl y Jesús Gámez transportan la uva a hombros por los escarpados montes de Almáchar. :: Carlos Moret

El tiempo y las plagas han dado una tregua a la producción de uvas en Málaga, por lo que los productores de la provincia pueden respirar tranquilos. Tras dos años de cosechas nefastas, muy afectadas por las intensas lluvias e incluso por el granizo, así como por hongos como el oídio y el mildium, la vendimia de 2013 parece que permitirá reparar parte de las pérdidas de las dos últimas temporadas. La asociación agraria Asaja en Málaga estimó la producción de uva fresca de este año en algo más de 6,5 millones de kilos, cantidad que representa un 10 por ciento más que en 2012, un año de los considerados malos y en el que se registró un descenso de un siete por ciento respecto a 2011. Por fortuna, la cosecha actual se caracteriza por ser de gran calidad, aunque algo tardía como consecuencia de la primavera un tanto atípica que ha vivido Málaga.

La superficie de cultivo dedicada a la viña en la provincia ronda las 3.800 hectáreas, siendo la comarca de la Axarquía la que más posee con cerca del 65 por ciento, en torno a 2.000 hectáreas. El resto se reparte entre la Serranía de Ronda, Montes de Málaga y Antequera. En todas ellas los agricultores se afanan estos días por recolectar los racimos, en una vendimia que dio comienzo a primeros de agosto y que se prolongará aún hasta octubre. Cabe destacar que en la comarca de Ronda la recogida es más tardía y que ésta prácticamente acaba de empezar.

La uva malagueña se destina a la elaboración de pasas, sobre todo en la zona de la Axarquía y Manilva; otra a vinificación, sobre todo en la zona de Ronda, que se conoce como el continente del vino por la climatología y las propiedades de la tierra que permiten la obtención de caldos de gran calidad. La producción de los Montes de Málaga se comparte entre vinificación y pasas mientras que la zona norte de la provincia comarca de Antequera y Mollina, es parte para vinificación y parte para el consumo de mesa.

De este modo, según el técnico de Asaja en Málaga, Luis Méndez, de las 3.800 hectáreas de cultivo, unas 2.000 tienen como destino la pasificación, 1.300 la elaboración de vinos y unas 500 la uva de mesa.

Rendimiento del grano

En la Axarquía, la producción prevista rondará este año 1.500.000 kilos, que darán lugar a 450.000 kilos de pasas, a pesar de contar con una mayor superficie de cultivo. La razón, según Méndez, es que el rendimiento de las viñas que se dan en esta zona la variedad predominante es la Moscatel de Alejandría es muy inferior a la que se destina a la vinificación. «Las 1.300 hectáreas cuyas uvas se destinan a elaborar vinos produce unas 4.000 toneladas, mientras que la 2.000 hectáreas de la Axarquía darán 1.500 toneladas», explicó el técnico de Asaja.

El presidente de Unión de Pequeños Agricultores (UPA-Málaga) y Vicepresidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Málaga, Sierras de Málaga y Pasas de Málaga, José Gámez Villalba, justificó el bajo rendimiento de las viñas de la Axarquía en el envejecimiento de las mismas, y el sistema de cultivo. «La mecanización es imposible. Aquí no hay máquina que entre. Como mucho los mulos para trabajar la tierra y transportar las cajas de uvas, ya que el terrenos es muy accidentado», declaró Gámez.

En la Serranía de Ronda se utilizan máquinas para transportar la uva hasta las bodegas pero la vendimia se hace de forma artesanal. La recogida de los racimos, dedicados en su totalidad a la vinificación, es más tardía que en el resto de provincia por lo que prácticamente acaba de comenzar. Así, las 23 bodegas con las que cuenta la comarca en la actualidad esperan obtener alrededor de 600.000 kilos de uvas, según indicó el presidente de la Asociación de Bodegueros y Viticultores de la Serranía de Ronda, José María Losantos, que dijo que se prevé una calidad muy buena. Esta producción, que será entre un 10 y un 15 por ciento mayor que el año pasado, dará lugar a cerca de 600.000 botellas de vino, la mayoría, sobre el 97 por ciento, de vino tinto y rosado y el resto, un 3 por ciento, de blanco.