Salvador Fernández Marín: «Es imprescindible que la Junta regule de una vez el uso turístico de las casas en el campo»

El alcalde de El Borge crea un banco de tierras, que convierte al Ayuntamiento en intermediario entre los dueños de fincas y los agricultores interesados

EUGENIO CABEZASEL BORGE
Salvador Fernández trabaja en la empresa pública Turismo Andaluz y es alcalde de El Borge desde 2011. :: E. C./
Salvador Fernández trabaja en la empresa pública Turismo Andaluz y es alcalde de El Borge desde 2011. :: E. C.

Salvador Fernández Marín (El Borge, 7 de noviembre de 1970) es alcalde de El Borge por el PSOE desde 2011, cuando consiguió arrebatar el bastón de mando a José Antonio Ponce, de IU, quien había acumulado cuatro legislaturas consecutivas. Con anterioridad, entre 1979 y 1995, Antonio Fernández, padre del actual alcalde, fue el regidor municipal, también por el PSOE.

¿Desde cuándo es concejal del PSOE en el Ayuntamiento de El Borge?

Mi primera legislatura fue la de 2007, en la que fui el número dos, por detrás de José María Jiménez. En 2011 fui el candidato a la Alcaldía.

Su victoria hace dos años fue una de las grandes sorpresas de las elecciones, ¿se esperaba el resultado?

Bueno, si uno se presenta, siempre lo hace con la intención de ganar. Es verdad que tras 16 años de Ponce como alcalde, parecía difícil conseguir la Alcaldía, pero lo hicimos, y además por un resultado más amplio del que yo me esperaba, ya que nos faltaron unos pocos votos para el sexto edil.

Su antecesor en el cargo, José Antonio Ponce, destacó por sus numerosas iniciativas relacionadas con su ideología política, que llamaron la atención de todos los medios de comunicación. ¿Qué le parecían aquellas medidas del ahora portavoz de IU en la oposición?

Bueno, nunca me he pronunciado al respecto, ni lo voy a hacer públicamente, las respeto, porque eran parte de su forma de hacer política, él es una persona con una ideología comunista y republicana muy fuerte, y en base a eso, tomó muchas decisiones. Está claro que en 16 años de gobierno no todo lo que hizo se puede decir que estuvo mal ni todo bien. Como todo el mundo, tuvo sus errores y sus aciertos. Por ejemplo, con el tema del los bautizos civiles, es una cosa que nosotros no hacemos, aunque él me preguntó si podía seguir realizándolos en el Ayuntamiento y así se lo permitimos, él lleva el libro de registros.

¿Cómo encontró el Ayuntamiento cuando llegó a la Alcaldía?

Lo más preocupante fue la deuda municipal, que alcanzaba los dos millones de euros. Tuvimos que acogernos al plan de pago a proveedores, por importe de más de 500.000 euros, y ahora estamos muy limitados en el tema de la tesorería, porque tenemos que hacer frente a los préstamos, con un interés bancario del 5%.

¿Qué medidas de ajuste ha tenido que tomar desde entonces?

Para empezar, hemos limitado al máximo todos los gastos, antes que tener que subir los impuestos directos, como el IBI, el agua o la basura. Hemos preferido recortar, por ejemplo, en sueldos políticos. Al principio de la legislatura empezamos con dos concejales y yo como liberados, pero al cabo de un año volví a mi puesto de trabajo como responsable de mantenimiento en la empresa pública Turismo Andaluz, de la Junta, y con ese dinero hemos conseguido mantener empleos como el del agente de empleo. Además, redujimos de dos a una las limpiadoras, y a cambio los trabajadores municipales nos encargamos de limpiar el Ayuntamiento. No obstante, ahora estamos tratando de contratar al mayor número de vecinos, a través de una bolsa de trabajo, con contratos cortos.

El Borge se considera la capital de la pasa moscatel, ¿se siguen cultivando las viñas?

Sí, aunque lamentablemente, como decimos en el pueblo, ya casi no trae cuentas. El problema de la agricultura, no solo aquí, sino en toda España, es que para el productor los márgenes de beneficios son muy pequeños. Esto debería cambiarse, las administraciones tendríamos que hacer algo para poner remedio a este problema.

¿Qué soluciones propone para acabar con esta situación?

En primer lugar se debería crear una mesa de trabajo, en la que estén representadas todas las administraciones públicas, los agricultores y las grandes cadenas de distribución, y el Gobierno central debería fijar unos precios mínimos, por debajo de los cuales no se debería permitir poder vender los productos del campo. Luego nosotros a nivel local hemos promovido un banco de tierras, para poner en contacto a los dueños de terrenos que no estén cultivados con agricultores interesados en alquilarlos para ponerlos en producción. Ya estamos recibiendo muchas peticiones de información y antes de final de año abriremos el plazo de solicitudes.

¿Cómo está afectando la crisis a su municipio, hay muchos parados?

Sí, tenemos un número muy importante de desempleados, pero por suerte aquí casi todo el mundo tiene tierras, y quien no está cultivando sus viñas, ha plantado mangos, que requieren menos agua que los aguacates, y algunos vecinos estamos probando con los caquis de la variedad 'persimón'. El Borge y Almáchar siguen siendo los dos principales productores de pasas moscatel.

El Día de la Pasa es una de las fiestas más importantes de la comarca, ¿cómo se presenta esta edición?

Muy bien, llegamos al decimoctavo año y vamos a seguir apoyándola decididamente. La pasa es nuestra mejor embajadora, y ese día resulta muy importante para la economía del pueblo en general. La fiesta será el próximo domingo 15 de septiembre.

¿Tienen muchos problemas con el urbanismo en el campo?

Bueno, la verdad es que como en casi todos los pueblos de la comarca. Es imprescindible, y pienso que ha llegado el momento, ahora con la crisis, de que la Junta de Andalucía regule de una vez por todas el urbanismo en el campo, permitiendo el uso turístico, porque es una realidad que está ahí y no se puede obviar. Los políticos no sabemos qué hacer ni qué decir muchas veces cuando te viene gente con proyectos que crearían riqueza y además pienso que con una adecuada regulación, se reforestaría y se mejorarían las tierras abandonadas, obligando a los promotores a sembrar.

¿Qué proyectos prioritarios se fijan para el resto de la legislatura?

Tenemos muchos asuntos pendientes, pero lo más urgente para el pueblo es conseguir los 500.000 euros necesarios para reparar la tubería que conecta con la depuradora que compartimos con Almáchar, que se dañó en la tormenta de noviembre de 2012. No hay un solo día en que no insista a las tres administraciones públicas con este tema, porque desde entonces estamos vertiendo todos los residuos fecales al río de El Borge y esto, si continúa así, puede suponer un grave problema de salud pública.