La temporada de playas arranca con menos barcos quitanatas que nunca

El litoral occidental solo contará con tres en Mijas, Marbella y Fuengirola, frente a los cuatro de la capital y los diez que cubrirán la Axarquía

F. JIMÉNEZ | MÁLAGA.

La escena se repite una y otra vez cada verano. Bañistas que se adentran en el agua sorteando como si fuera una carrera de obstáculos envases de plástico, bolsas y esas desagradables manchas de aceite convertidas en natas que afloran sobre la superficie. Lejos de mejorar, la situación en los últimos años apenas ha cambiado puesto que el saneamiento integral aún sigue siendo una asignatura pendiente en la Costa del Sol. A falta de depuradoras que garanticen que todas las aguas de la provincia lleguen al mar correctamente tratadas, las únicas armas para mantener las playas en las mejores condiciones posibles las aportan las redes de los barcos quitanatas. Pese a su importancia, buena parte de los 161 kilómetros de litoral malagueño se quedarán este verano sin ese escudo. Los recortes también llegan a este servicio, hasta el punto solo estarán operativas 17 embarcaciones, muy lejos de las 30 que lo hacían en 2008.

La presencia de estos barcos ha ido a menos a medida que las arcas de los ayuntamientos iban menguando, pero la puntilla definitiva la puso la Junta en 2011 cuando empezó a dejar de poner su parte, ni más ni menos que el 60% del coste. Salvo en la capital, donde el Ayuntamiento mantiene tres cabinas y un pelican con un presupuesto de 219.376,30 euros, los efectos han sido palpables, aunque con un reparto muy desigual. Mientras en la Axarquía salvarán la temporada estival con una decena de embarcaciones repartidas por todos los municipios excepto Torrox, donde siguen haciendo números para hacerse con uno; en el litoral oeste la merma es aún más acentuada, puesto que ninguno de los ocho municipios costeros que forman parte de la Mancomunidad Occidental lo ha solicitado.

Barco propio

A día de hoy, solo Marbella y Fuengirola prestarán este servicio con el ahorro que conlleva tener su propio barco y, además, tripulado por operarios municipales. El tercero en discordia es Mijas que, al igual que el año pasado, está haciendo gestiones para contratar uno por su cuenta con un presupuesto estimado de unos 20.000 euros. En el resto -Estepona, Benalmádena, Torremolinos, Manilva y Casares- han optado por dejar en manos de las corrientes marinas si la suciedad llegará a sus playas, que representan la mitad de los 85 kilómetros del litoral occidental. En todos los casos, el argumento es el mismo: no hay dinero. «Hemos estado estudiando la posibilidad de contratar el servicio, pero la realidad es que el montante económico es bastante elevado», reconocen desde el Ayuntamiento de Benalmádena.

En total en la Axarquía, desde Rincón de la Victoria a Nerja, diez barcos se encargarán este verano de retirar los residuos flotantes. De los cinco municipios del litoral oriental, sólo Torrox no dispone aún de este servicio, según confirmó ayer la edil de Playas María Ramírez (PSOE), quien aseguró que el Ayuntamiento está viendo cómo hacerlo.

Rincón de la Victoria dispondrá de dos embarcaciones que sufragará el Consistorio. Vélez-Málaga, Algarrobo y Nerja por su parte prestarán el servicio a través de la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol-Axarquía, al igual que el balizamiento. Estas tres localidades contarán con ocho embarcaciones. La inversión prevista por la Mancomunidad oriental asciende a 448.334 euros, un 29 % menos que en la temporada anterior. De esta cantidad, 249.260 euros son para los barcos quitanatas, que estarán en funcionamiento hasta el 15 de septiembre.