El pinsapo sobrevivirá al cambio climático en Málaga

Un estudio concluye que la especie seguirá existiendo en "reductos favorables", localizados especialmente en las sierras de la provincia

MARINA MARTÍNEZ
La Sierra de las Nieves alberga esta especie. / SUR/
La Sierra de las Nieves alberga esta especie. / SUR

Había algunos estudios que vaticinaban que era candidato a desaparecer. Sin embargo, no solo se desmiente, sino que la Red de Información Ambiental de Andalucía (REDIAM) concluye que el pinsapo se hará fuerte al cambio climático en las serranías de la Comunidad. Y especialmente en las malagueñas, donde se ubica principalmente esta especie. "Las poblaciones de pinsapos en Cádiz lo tendrán más difícil, pero en Málaga la zona es más favorable", constata el responsable del equipo de investigación, Francisco Cáceres, apuntando a que las zonas altas, reservadas del sol, húmedas y con pluviometría alta son las más propicias para el futuro del pinsapo.

Como explica Cáceres, con el estudio de las variables ambientales se puede calcular el comportamiento de las especies vegetales. A partir de aspectos como la luz o el agua analizan la evolución de futuro. Eso les lleva a contar con información precisa que les permite pronosticar la supervivencia de la especie pese al aumento de las temperaturas. Y lo que han hecho es una simulación de la distribución geográfica del pinsapo a lo largo de todo el siglo XXI para llegar a la conclusión de que los escenarios futuros muestran una paulatina reducción de las áreas que actualmente poseen condiciones favorables para el desarrollo de bosques de pinsapos. "Sin embargo, y a pesar de que el acelerado cambio climático actual limitará aún más el área de distribución del pinsapo, incluso en el peor de los escenarios seguirían existiendo en Andalucía reductos favorables a su desarrollo, ubicados principalmente en enclaves de las sierras malagueñas", subraya el autor del estudio, Juan José Guerrero, en referencia especialmente a lugares como la Sierra de las Nieves o Sierra Bermeja.

"La proyección sobre la especie la hemos realizado sobre el peor de los escenarios en el horizonte 2071-2099", advierte Guerrero, asegurando que hay poblaciones "muy mermadas en la actualidad que podrían ser importantes en un futuro". Según la Guía de los Paisajes del Pinsapar cerca de un 80 por ciento de los recintos con poblaciones han permanecido constantes entre 1965 y 2007. No obstante, en este medio siglo, donde los investigadores observan cierta estabilidad en las poblaciones de pinsapo de Andalucía, podemos hablar de una ligera tendencia a la disminución de presencia del pinsapo, que ha sido algo más intensa entre los años 1977 y 2002.

Según los datos de REDIAM, la superficie actual con presencia de pinsapo supera las 9.000 hectáreas, incluidas aquellas que ya han sido objeto de restauración. No en vano, 4.800 hectáreas, más del 50 por cierto del ámbito de distribución, están ocupadas por zonas donde la especie aparece en densidades muy bajas (inferiores al cinco por ciento). Por ello, Guerrero recomienda que las acciones de conservación y restauración contempladas en el Plan Especial de Protección del Pinsapo que la Junta de Andalucía desarrolla, deberían tener en cuenta los mapas futuros de distribución de la especie, "prestando especial atención a la conservación de los enclave en los que se prevé que el pinsapo tenga mejores condiciones para su pervivencia". Es el caso de las sierras malagueñas.

A pesar de todo, la REDIAM recuerda que el pinsapo es una especie vulnerable que tiene más que justificada su consideración en peligro de extinción. En Andalucía, se distribuye en pequeñas áreas discontinuas repartidas por las provincias de Cádiz y Málaga. Se encuentran dentro de espacios naturales protegidos: Parques Naturales Sierra de Grazalema y Sierra de las Nieves (ambos reconocidos como Reservas de la Biosfera por la Unesco), Paraje Natural Los Reales de Sierra Bermeja y LIC Sierra Blanca.