Afectados malagueños por la polio piden un protocolo médico para tratar los efectos tardíos de la enfermedad

La asociación AMAPyP presenta un plan estratégico para dar a conocer esta dolencia, que afecta a más de dos mil personas en la provincia

AMANDA SALAZARMÁLAGA
La presidenta de la asociación, Mercedes González. Yashmina García/
La presidenta de la asociación, Mercedes González. Yashmina García

La Asociación Malagueña de Afectados por Polio y Postpolio (AMAPyP) presentó ayer su I Plan Estratégico para dar a conocer la situación de la enfermedad en Málaga, que padecen 2.271 personas, según datos oficiales. Según la presidenta de la asociación, Mercedes González, la polio es una dolencia desconocida para la mayor parte de la ciudadanía debido a que se ha conseguido su erradicación gracias al calendario vacunal. De hecho, indica, el último caso de polio en la provincia se registró en el año 1984.

Sin embargo, aún hay muchas personas que sufren sus consecuencias después de que contrajesen el virus en su infancia. Ella misma es una de las afectadas. «Con tres años, en la epidemia de 1963, contraje poliomelitis que me afectó a la movilidad en las piernas y en un brazo», indica González. La polio deja secuelas de por vida con las que los afectados han tenido que aprender a vivir. De hecho, según los datos del Servicio Andaluz de Salud, un alto porcentaje de pacientes con polio en Málaga tienen más de un 33% de discapacidad reconocida.

Radiografía de la enfermedad

El plan estratégico presentado ayer junto con el concejal de Movilidad, Raúl López, en el distrito de Bailén Miraflores, tiene como objetivo conocer cuántos afectados hay realmente en la provincia, puesto que sospechan que son muchos más que los que se encuentran en los registros. Además, esperan analizar el perfil de estas personas y conocer en qué situación se encuentran, así como ofrecerles los servicios de asesoramiento de la asociación.

Otro de los objetivos de este plan, elaborado con la colaboración de expertos a nivel nacional e internacional, es implicar a los médicos en la elaboración de un protocolo sanitario para tratar los efectos tardíos de la polio, que empiezan a aparecer con los años. «Hay dos tipos de secuelas de la polio, las que se derivan del uso de los aparatos ortopédicos y lo que se conoce como el síndrome postpolio, que afecta a nivel neurológico y que produce pérdida de fuerza, de funcionalida y que conlleva la aparición de dolores», dice González. Por último AMAPyP pretende dar a conocer a la sociedad malagueña.