La concesionaria propone hacer un hotel y un parking a cambio de regenerar los Baños del Carmen

El antiguo balneario se rehabilitará y todo el espacio actual se convertirá en un gran parque

IGNACIO LILLOMÁLAGA
El diseño contempla que el antiguo ‘camping’ se convierta en un parque. :: SUR/
El diseño contempla que el antiguo ‘camping’ se convierta en un parque. :: SUR

La concesionaria de los Baños del Carmen hizo una propuesta en firme al Ayuntamiento de Málaga a finales de febrero, por la cual todo el espacio del antiguo balneario se convertirá en un gran parque sin coste alguno para las arcas municipales ni de la Demarcación de Costas. A cambio, pide que se le autorice un hotel que iría fuera del recinto, concretamente en la parcela del lavadero de coches (que también pertenece a uno de los socios de la entidad) y un parking bajo el espacio que quedaría al ensanchar el actual paseo marítimo.

El antiguo balneario también sería rehabilitado y acogería un restaurante, a la vez que la entidad se hace cargo de la construcción de los espigones necesarios para estabilizar la playa. Y todo ello con una inversión de 14 millones de euros, procedente al 100% de capital privado.

La propuesta que el arquitecto autor de la iniciativa, Salvador Moreno Peralta, ha presentado hoy, contempla la regeneración de toda la zona verde actual, preservando los valores tanto de los eucaliptos como del pedregal de la playa. Al tiempo, se crea un jardín botánico y un palmeral en la zona más próxima a la orilla. Dos espigones permiten mantener el conjunto frente a los temporales, mientras que tanto el edificio del antiguo centro recreativo como el jardín anexo se recuperan tal y como eran en el siglo pasado.

Astilleros Nero aumentará su actividad

Asimismo, astilleros Nereo mantendrá e incluso potenciará su actividad actual. En las inmediaciones de este último se ubica un centro de uso público, con uso cultural y una sede para los vecinos. Además, por cuenta de estos se ensancha el paseo marítimo (calle Bolivia) en unos 18 metros.

Para costear toda la inversión, los inversores privados proponen tres usos: el más básico es la explotación del balneario, como un restaurante de alto nivel. A ello, se añade un aparcamiento, con capacidad para 150 plazas, que no estorba a la playa, ya que iría enclavado justo debajo del voladizo que sirve para ampliar el paseo (como ocurre, por ejemplo, en la playa de la Concha, en San Sebastián). Y el uso principal, que dota de sentido económico a toda la intervención: un hotel de cuatro estrellas, cinco plantas (unos 20 metros de alto) y 120 habitaciones, que sale de este entorno y se encaja en el solar contiguo, donde ahora está el lavadero de coches, de manera que no resta espacio público a la intervención en el entorno costero.

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