Peligro, elefante volando

Instalan señales de trafico en carriles y camino rurales de Torrox advirtiendo a los conductores de paquidermos y cerdos que vuelan

AGUSTÍN PELÁEZ
Señal con un dibujo de un cerdo volador.:: A. P./
Señal con un dibujo de un cerdo volador.:: A. P.

Las señales de advertencia de peligro tienen por objeto indicar a los usuarios de la vía la proximidad y la naturaleza de un peligro difícil de ser percibido a tiempo, con objeto de que se cumplan las normas de comportamiento que en cada caso sean procedentes. Al menos, eso es lo que expresa el código de circulación.

Las hay que advierten a los conductores de la proximidad de un semáforo, de una intersección o cruce, de un lugar donde frecuentemente la vía puede ser atravesada por animales domésticos o por animales en libertad. Una se representa con una vaca de color negro sobre un fondo blanco, y la otra con un ciervo posado sobre sus patas traseras.

En zona del Morlaco, El Limonar, San Antón, Victoria y La Virreina las hay incluso que alertan de la presencia de camaleones. El objetivo es avisar a los ciudadanos de que están pasando por un hábitat característico del camaleón, para que estén atentos a la presencia de estos reptiles y eviten en lo posible afectar a su desarrollo. En este caso se trata de una iniciativa de la concejalía de Medio Ambiente para la protección de una especie endémica como es el camaleón.

Pero lo que menos se puede esperar un conductor es toparse de pronto con una señal en la que de lo que se advierte es del peligro de elefantes y cerdos volando.

"Lo primero que hice cuando me encontré delante de una de estas señales fue coger el móvil para fotografiarla. No me lo podía creer. Recorro muchos lugares de la comarca y nunca antes había visto nada igual. Quien lo haya hecho se ha tomado su tiempo y además lo ha hecho con mucha gracia", señala Juan Carlos Barranquero, un electricista de Vélez-Málaga, que todavía no sale de su asombro.

"Están instaladas en el pago del municipio de Torrox conocido como Manzano Alto, un paraje agrícola en el que lo único que existen son carriles y caminos rurales sin asfaltar", afirma.

Hasta el momento ningún lugareño ha visto a ninguna de estas dos especiales sobrevolando la zona de Manzano Alto, aunque, eso sí, todo el que se tropieza con las señales se va con una sonrisa en la boca. "No hay nadie a quien se lo cuente que no se sonría", señala este trabajador, que explica que se trata de señales tan grandes como las que existen en las autovías. "Son mucho más grandes que las que hay en los casco urbanos", señala.

El alcalde torroxeño, Francisco Muñoz (PSOE), declara que no se trata de ninguna iniciativa municipal, ya que el Ayuntamiento no tiene por costumbre instalar señales de tráfico en caminos y carriles rurales, salvo que por alguna razón la necesiten, y mucho menos con elefantes y cerdos volando. "En cambio hay residentes extranjeros que si acostumbran a instalar señales, como una forma de orientar a sus amistades sobre el lugar donde residen", apunta el regidor, que no ha dado importancia a esta curiosa iniciativa vecinal.