La Coracha viaja a las antípodas

El proyecto reivindica la modernidad plástica de manifestaciones realizadas por la población indígena del continente

A. J. LÓPEZMÁLAGA
Un conjunto de 63 obras realizadas por 58 autores quedan reunidas en las salas de La Coracha. :: Álvaro Cabrera/
Un conjunto de 63 obras realizadas por 58 autores quedan reunidas en las salas de La Coracha. :: Álvaro Cabrera

Basta escuchar o leer la palabra aborigen para que los prejuicios se pongan manos a la obra y por la cabeza desfilen imágenes de ejemplares humanos semidesnudos, lanzas, máscaras, taparrabos, ritos ancestrales e irracionales... Nada que ver con escenas puntillistas llenas de color, con montañas casi abstractas o composiciones que recuerdan a las cortezas de los árboles.

Imágenes como las que deparan las obras reunidas desde ayer en las salas municipales de La Coracha anexas al Museo del Patrimonio Municipal. Hasta 63 creaciones realizadas por 58 artistas australianos, la mayoría de ellos aborígenes, tal y como destacaron ayer la comisaria de la exposición Nathalie Varley y el concejal de Cultura Damián Caneda.

La responsable del montaje sostuvo que el montaje programado hasta el 31 de marzo ofrece «una radiografía de las diferentes corrientes del arte aborigen». Una propuesta que además reivindica la modernidad plástica de estas creaciones, fruto en muchas ocasiones de nativos australianos que superan los 70 y los 80 años, como apostilló la comisaria de la muestra.

«Muchas de las obras reunidas en la exposición son una expresión del entorno de los autores, entre los cuales hay muchas mujeres», añadió Varley, quien detalló que los fondos exhibidos en La Coracha forman parte de la colección particular de Marc Sordello y Francis Missana.

Los responsables municipales conocieron el proyecto durante su exhibición en Valencia y decidieron incorporarlo al discurso de las salas de La Coracha, como ayer recordó Caneda. Una parada en Málaga a la que seguirá una exhibición en Burdeos (Francia) prevista para este mismo año y una parada en Roma a lo largo de 2014, nada menos que en Villa Borghese, según el itinerario trazado ayer por la comisaria de la exposición.

En su presentación de la muestra, Nathalie Varley quiso destacar la «gran energía que transmiten» las obras realizadas por aborígenes que, como aportó la comisaria, poco a poco han pasado de pintar en rocas y sobre su propio cuerpo a plasmar sus creaciones sobre el lienzo.

El mundo de los sueños

Un proceso que se ha prolongado durante décadas y que tiene como resultado una pintura de enorme carga matérica y cromática, donde las escenas inspiradas en la naturaleza se combinan con «imágenes procedentes del mundo de los sueños», en palabras de Varley, quien hizo hincapié en la atracción que estas piezas suelen despertar, en especial, entre el público infantil.

«Se trata de espectadores muy sensibles a este tipo de arte», acotó la comisaria. Y, para atender a esa demanda, la muestra contará con recorridos específicos para escolares los jueves 14 y 21 de febrero, así como el 7, 14 y 21 de marzo. Una oferta complementaria a la que se unen las representaciones de la compañía malagueña Bajotierra, que escenificará la obra The Journey bajo la dirección de Alberto Cortés e interpretada por Alessandra García y Rebeca Carrera. Los pases están programados los viernes 8, 15 y 22 de febrero, así como el 2, 9 y 16 de marzo a partir de las 19.00 horas.

Una pieza que lanza al espectador preguntas como dardos de palabras: «¿De dónde eres?, ¿a quién perteneces?, ¿a quién pertenece tu casa?, ¿de quien es este suelo?, ¿puede el hombre ser más real que los sueños?, ¿qué haces con el tiempo que se te ha dado?».