Aguacates con libro de familia propio

Jóvenes agricultores crean una web para apadrinar árboles subtropicales

EUGENIO CABEZASVÉLEZ-MÁLAGA
Raúl Gámez es propietario, junto a su hermano Antonio, de una finca en la zona veleña de Los Zamoranos. :. E. C./
Raúl Gámez es propietario, junto a su hermano Antonio, de una finca en la zona veleña de Los Zamoranos. :. E. C.

El sabor, el color, la textura y el aroma de las frutas subtropicales que se cultivan en la comarca de la Axarquía no tienen parangón en el mundo, pues el género que se importa desde Sudamérica suele estar en un estado poco óptimo de maduración. Por este motivo, la comarca oriental presume de ser la gran productora europea de mangos y aguacates, que en su gran mayoría se exportan a los países del norte del Viejo Continente. Sin embargo, paradójicamente, cuando se acude a un supermercado de aquí, se encuentra el género de fuera.

Esta situación ha sido la que ha llevado a dos jóvenes agricultores veleños a poner en marcha una curiosa iniciativa de apadrinamiento de árboles de subtropicales, de mangos y aguacates, que permite a los consumidores sentirse agricultores, aunque sea en la distancia, a través de la evolución, por medio de fotografías, de los ejemplares que los hermanos Raúl y Antonio Gámez, de 35 y 33 años, respectivamente, les envían de manera periódica a sus clientes a través de Internet.

La empresa en cuestión se denomina Andalusian Fruit, y cuenta con una completa página web en la que es posible consultar las diferentes posibilidades de apadrinamiento de árboles, ya sean mangos o aguacates. Así, el precio para convertirse en agricultor on-line es de 25 euros al año, a lo que hay que sumar el coste de las cajas de frutas que produce el árbol, que suelen rondar los 14 kilos, que salen por 75 euros. La caja de la mitad cuesta 26 euros y la de 4 kilos, 18 euros. Lógicamente, el que no desee apadrinar un árbol puede tan solo hacer el pedido del fruto de temperada. En el caso del mango, la cosecha va desde finales de agosto hasta primeros de noviembre, y en el del aguacate, desde finales de octubre hasta principios del mes de abril.

Ahorro de intermediarios

«La verdad es que a pesar de la crisis y de las dificultades del comercio electrónico, que en España está todavía en una fase mucho más embrionaria que en otros países del norte de Europa, no nos está yendo demasiado mal y no nos podemos quejar demasiado», cuenta Raúl Gámez, quien explica que la idea de poner en marcha esta empresa de apadrinamiento de árboles subtropicales y de comercialización de la fruta directamente a través de la Red, sin intermediarios, le surgió hace dos años, cuando empezó la crisis.

«Siempre nos hemos criado en el campo, en la finca de mi abuelo Juan, que fue el que nos enseñó a cultivar los árboles», detalla Gámez, quien explica que actualmente cuentan con unos 300 clientes, la práctica totalidad de nacionalidad española, en su mayoría de ciudades como Jaén, Barcelona, Cuenca e incluso de localidades malagueñas muy próximas como Torremolinos. «Tenemos una clienta de allí que nos dice que está encantada con la idea y que no ha probado unos mangos mejores que los nuestros, que los que compraba en el supermercado no le sabían a nada», asegura el agricultor veleño.

A su juicio, este tipo de canales de comercialización directa, sin intermediarios, garantizar unos mayores márgenes de rentabilidad para los agricultores, aunque lo complicado es abrirse un hueco en el mercado. De hecho, el sobrante de su cosecha, que suele rondar los 5.000 kilos, lo venden en las cooperativas y corridas de frutas de la zona. «En el caso del aguacate el precio se mantiene más estable, por encima del euro el kilo, pero con los mangos este año nos han hundido, pagándolos a 80 céntimos, y los más pequeños a 30 céntimos», se queja el agricultor.

De cara al próximo año, los responsables de Andalusian Fruits se han fijado el reto de incrementar los clientes, especialmente fuera, donde los mangos y aguacates son muy conocidos y demandados. «El problema es el transporte, pero estamos en condiciones de garantizar una entrega en un plazo máximo de 48 horas desde que se hace el pedido».