El devastador incendio de la Costa del Sol, al detalle

El Infoca desgrana las circunstancias que rodearon el inicio, la propagación y la extinción del fuego

GEMA MARTÍNEZMálaga

A las 18.50 horas del jueves 30 de agosto, desde una torreta de vigilancia del Infoca se determina que hay una gran columna de humo localizada en Barranco Blanco, en el municipio de Coín. A esas alturas del verano y con un año escasísimo en lluvias, la vegetación, especialmente el matorral, está extremadamente seca y además sopla un fuerte terral; un viento seco y caliente procedente del interior. El servicio de emergecia 112 empieza a recibir decenas de llamadas (llegará a registrar más de 600 conforme pasen las horas y a lo largo de la tarde), lo que indica que la columna de humo es visible desde numerosos puntos y por tanto, potente.

Con todos estos parámetros en la mano, de forma automática se determina que se van a desplegar tres helicópteros, según ha explicado esta mañana el director general de Gestión Medio Ambiental, Javier Madrid, que ha desgranado al detalle las circunstancias que concurrieron en el gran incendio que arrasó más de 8.200 hectáreas en la Costa del Sol.

"A las 19.07 de la tarde (17 minutos después) se produce la primera descarga de agua", según el responsable, que en todo momento ha destacado la "eficacia, agilidad y profesionalidad" del más de un millar de efectivos que participaron en la extinción del incendio durante las 48 horas que duró. Tanto es así que, según Madrid, y en base a los análisis técnicos realizados, si no se hubiera actuado como se actuó y si el viento no cambia de terral a levante en la madrugada del viernes, en lugar de las 8.285 hectáreas quemadas se podría estar hablando en estos momentos de casi 27.000. "Si no se hubiera actuado con eficacia, en lugar de las 5.200 hectáreas que se quemaron hasta las dos de la madrugada, se hubieran quemado 12.000; y en lugar de las 3.000 que se quemaron a partir de que el viento cambió, hubieran podido arder 15.000 hectáreas, llevándose Sierra Blanca, Ojén y Monda", afirmó.

A las 19.18 horas se decide activar la Unidad Médica Forestal y en esos momentos (menos de una hora desde que se registrar la columna de humo) ya había desplegadas sobre la zona 110 personas y once medios aéreos.

A las 20.13 se activa el nivel uno de emergencia, que poco después de la media noche pasará al nivel dos, dada la rápida evolución del las llamas. "En esos momentos -explica Javier Madrid- la situación era crítica. El frente recorrió en cuatro horas 12 kilómetros y afectaba ya a zonas de viviendas". Según ha reiterado el director general de Gestión Medio Ambiental, "las pavesas han sido el mayor enemigo que hemos tenido". En esta línea ha explicado que estas pavesas o chispas saltaban y que, ayudadas por el viento, convertían al matorral en "bolas de fuego".

Las previsiones meteorológicas indicaban que entre las dos y las cuatro de la madrugada del viernes ese viento seco, fuerte y caliente de terral iba a cambiar a levante. El cambio se produjo finalmente a las cuatro de la madrugada "y provocó una apertura del frente", afirma el responsable de Medio Ambiente: "en ese momento abandona su recorrido hacia la costa, pero entonces nos vemos obligados a concentrar todos los esfuerzos en Ojén. Las llamas llegaron a alcanzar los diez metros en zonas de arboleda y parecía que el fuego se comía el monte", recuerda Madrid

No es hasta la madrugada del Sábado cuando los efectivos consiguen estabilizar Ojén, donde la actuación de los medios aéreos es determinante dada la dificultad de acceder a determinadas zonas. En la mañana del Sábado hay ya buenas perspectivas: el nivel de emergencia pasa del dos al uno. A las 10.45 de la mañana del domigo es ya cero; a las 18.30 horas el incendio se considera controlado.

Otros 24 incendios simultáneos

"Hay que tener en cuenta que en los momentos en los que se produce el incendio de Coín se llegan a registrar hasta 24 siniestros forestales en diferentes puntos de la Comunidad Autonoma a los que también hay que hacer frente", ha asegurado el director general de la Agencia de Medio Ambiente.

Javier Madrid también ha desvelado que en febrero de este año el Infoca realizó un simulacro de incendio en esta zona, considerada un punto peligroso por la existencia de 'interfases' o zonas en las que hay masa forestal y casas diseminadas. "Este simulacro sirvió para que todos los efectivos se conocieran y supieran el trabajo que tenía que hacer cada cual", ha asegurado.

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