Fallece Pepín Sierra, guitarrista rítmico del mítico grupo Los Gritos

El músico conoció el éxito a finales de los años 60 con la banda malagueña, ganadora del Festival de Benidorm y pionera del fenómeno fan en España

REGINA SOTORRÍOMálaga
Pepín Sierra, segundo por la izquierda, con los otros componentes de Los Gritos. / SUR/
Pepín Sierra, segundo por la izquierda, con los otros componentes de Los Gritos. / SUR

En su carné ponía José Sierra Blanco, pero todos le conocían como Pepín. El que fuera miembro y fundador del mítico grupo malagueño Los Gritos falleció el pasado viernes de un infarto a los 64 años. Su mundo fue la música, confirma su hijo Oliver Sierra, que recogió el testigo de su padre y es hoy bajista de Chambao. El próximo jueves 19 de abril, a las 19.00 horas, se celebrará una misa en su recuerdo en la parroquia Santa Fé de Los Boliches.

Pepín Sierra, guitarrista rítmico, empezó en la música siendo un adolescente con el grupo Los Haltrons, con el que animaba los veranos de la Costa. Poco después conocería el éxito con una de las bandas que más dieron que hablar en los años 60, Los Gritos, pioneros del fenómeno fan en España. Junto con Manolo Galván, Francisco Doblas y José Ramón Moreno Timmy, Sierra se recorrió el país de norte a sur, publicó discos (firmaron con la discográfica Belter), rodó películas y ganó festivales.

Benidorm les abrió las puertas de la fama. Ganaron el festival en 1968 con una canción que también defendía un joven y desconocido cantante. El tema se llamaba La vida sigue igual y su autor era Julio Iglesias. Al día siguiente del certamen, los malagueños Los Gritos aparecían en todos los periódicos nacionales y eran la noticia principal de los telediarios. Se convirtieron así en un grupo de masas.

'Abuelo made in Spain'

Su popularidad les llevó a rodar con Paco Martínez Soria y bajo la dirección de Pedro Lazaga la película Abuelo made in Spain (1969).

Tras la mili, en 1970, Pepín Sierra decidió abandonar el grupo y dedicarse a su familia. Los Gritos sin él durarían pocos meses más y en 1972 se separó definitivamente el camino de todos sus miembros. Pepín trabajó durante una época como dj en las principales salas de Torremolinos, pero con el tiempo la música sería más una afición que su medio de vida.

Pese a todo nunca dejó de ser músico y su hijo, Oliver Sierra, es hoy la mejor prueba de esa pasión. Él me enseñó a tocar. Todas mis influencias musicales vinieron a través de mi padre. Es y será mi ídolo, mi fuente de todo, recuerda emocionado el bajista de Chambao.