El arte malagueño estrena Arco con buenas sensaciones

Los autores y galeristas de la provincia firman las primeras compras y reservas en la jornada inaugural de la feria

ANTONIO JAVIER LÓPEZ

Como metáfora no está nada mal. Una obra realizada con billetes de 50 euros, recortados en siluetas de imágenes relacionadas con la guerra, el sexo y la religión. El jardín de las delicias de Carlos Aires, vendido el miércoles en el expositor de la galería barcelonesa ADN nada más comenzar la edición número 31 de la Feria Internacional de Arte Contemporáneo de Madrid (Arco). Una obra hecha con dinero para exorcizar los demonios de la crisis.

La responsable de ADN Susanna Corchia se felicitaba de la «extraordinaria acogida» cosechada por las creaciones del artista rondeño, también presente en el expositor de la galería Álvaro Alcázar. Desde ese stand, Encarna Cardeña explicaba que varios posibles compradores se habían interesado por la fotografía de Aires incluida en su serie Happily ever after. «Vienen directos a preguntar por su obra. El trabajo de Carlos es cada día más conocido y suscita mucha expectación», corroboraba Cardeña.

También se mostraban «muy optimistas» los galeristas malagueños que han acudido a la mayor feria del país dedicada al arte contemporáneo. A media tarde, Alfredo Viñas había cerrado incluso varias ventas, todas ellas protagonizadas por el también malagueño Javier Calleja, que ha realizado una sorprendente intervención en el expositor de Viñas. «Ya hemos cerrado varias ventas de piezas de Javier Calleja: obra sobre papel, escultura y figuras a escala. Son dos días (ayer y hoy) muy importantes para las ventas porque están centrados en los profesionales y los coleccionistas. Las obras inéditas de MP&MP Rosado están despertando también un gran interés, junto con las fotografías de Juan del Junco», reflexionaba Viñas, que ha incluido en su expositor obras de Paloma Peláez, que protagonizará en breve una exposición en su galería.

Javier Marín se subía al carro del prudente entusiasmo que se respiraba en la tarde de ayer en los pasillos de Ifema: «Está todo muy animado. El proyecto que hemos presentado está gustando mucho. Ya hemos cerrado la venta de algunas obras de Federico Guzmán y mucha gente está pidiendo información y preguntando precios».

Estrellas de Nono Bandera

Un interés que despertaban las propuestas de otros artistas malagueños incluidos en el catálogos de distintas salas. Así, los responsables de la prestigiosa galería madrileña Espacio Mínimo han presentado en esta edición de Arco uno de los expositores más novedosos de la muestra. Tanto es así, que en la feria solo ofrecen información de las obras, que el espectador deberá ver en la sede de la galería, que durante estos días han convertido en un stand de feria de arte.

Lo explicaba este miércoles uno de los directores de Espacio Mínimo, José Martínez Calvo, al tiempo que adelantaba sus primeras ventas de la feria, también protagonizadas por un artista nacido en la provincia de Málaga: «Anoche celebramos la inauguración del expositor que hemos instalado en la galería y ya cerramos la adquisición de cuatro piezas de Nono Bandera».

«Son obras incluidas en su proyecto Estrellas submarinas precisaba Martínez Calvo. La serie consiste en fotografías intervenidas de estrellas de Hollywood que Nono modifica para dar la apariencia de están sumergidas en agua. Tuvieron una acogida extraordinaria y durante el día de hoy muchos posibles compradores se han interesado por otras piezas suyas», resumía uno de los directores de Espacio Mínimo en relación con las piezas del artista malagueño.

Junto con Espacio Mínimo, otra de las galerías españolas con más peso en el programa de Arco es la rompedora Maisterrabalvuena, en cuya nómina de artistas aparecen otros dos malagueños: Regina de Miguel y Karmelo Bermejo. Sus propuestas también han despertado interés entre los coleccionistas. «El expositor está recibiendo una aceptación fenomenal. Ya en este primer día (por ayer) se han cerrado varias reservas de obras de Regina y Karmelo y eso nos parece muy buena señal», argumentaba Pedro Maisterra, uno de los directores de Maisterrabalbuena.

«En concreto, de Karmelo Bermejo se han reservado esculturas y piezas documentales tituladas Transparencia cero y Poscolania Layer. En cuanto a las obras de Regina de Miguel, se ha apartado una fotografía de su proyecto Un efecto de verdad que está generando mucha expectación», acota Pedro Maisterra.

Una sensación de alegría contenida que representaba la tónica general en la primera jornada de Arco. Una feria que alzaba el telón de su entrega número 31 con la satisfacción de que, al menos en estos primeros compases, el león de la crisis no parece tan fiero como lo pintan. O será que en Arco lo están domesticando con buenas dosis de optimismo. Que falta hace.