Antonio Banderas ofrece un pregón con personajes de la calle como protagonistas

El acto terminó con el Cervantes entero en pie ante una lluvia de pétalos y con el actor muy emocionado. Fue como un relato que le permitió hacer un recorrido por las vivencias de distintas personas mencionando a las distintas cofradías

SUR.ES

Antonio Banderas ya ha hecho historia como pregonero de la Semana Santa de Málaga. Y cumplió lo que había dejado entrever en los días previos al acto que exalta la Semana Santa: No habló de él y plasmó un pregón lleno de experiencias vividas en la calle a través de varios personajes. Vestido con un traje negro, Banderas, usó gafas para el pregón y un micrófono en un lateral de su cara. No son pocos lo que cuando me hicieron este encargo me dijeron que hablara desde el corazón. Otros me dijeron que fuera yo mismo. Yo les respondo que no quiero ser yo. Quiero ser todos. Vengo a ocultarme tras un capirote a disfrutar el anonimato. Yo hoy lo quiero aquí es hablar de la gente, expresó en otro momento.

Banderas hizo una defensa de la Semana Santa como industria: que da de comer a cientos de familias durante todo el año y que da mucho más de lo que recibe

El cofrade José Antonio Domínguez Bandera dedicó el pregón a su hermano Francisco Javier. Fue como un relato en el los actores mostraban su amor por la Semana Santa. Ellos, según dijo, forman parte de un cuento de lunas llenas y pasiones barrocas Durante el acto, el pregonero reconoció que cuanto más lejos está de Málaga, más siento la llamada de la tierra.

Banderas evocó una especie de sueño durante el pregón, en el que se traslada desde la distancia, desde Estados Unidos, a Málaga. Entonces rememoró su infancia, cuando sus padres lo llevaban a ver las procesiones. Y se presentó: Me llamo José Antonio Domínguez Bandera, soy un cofrade malagueño. Y aquí estoy. En un lugar que me es familiar. En un teatro.

El pregonero expresó su deseo de ser transmisor de todos los que forman la Semana Santa de Málaga y afirmó: hay tantas Semanas Santas, y formas de percibirla, como cofrades.

Continuó el pregón con un relato en el que los personajes que de alguna forma u otra forman parte de las procesiones en las calles de Málaga. Desde un profesor, pasando por un niño y una mujer que perdió la vista a los seis años y a la que acompaña su marido. Hubo desde diálogos entre personajes, en los que el actor cambiaba el tono de su voz, hasta menciones a productos muy malagueños, los boquerones, la cerveza Victoria

No faltaron referencias al submarino de la Esperanza y hubo momentos especiales como en los que apareció un niño y un nazareno con una bola de cera. Banderas se refirió al niño y le dijo: "Yo soy tú y tú eres todos. Me has llevado agarrado por la alameda de la memoria".

Fue después del que el pregonero recitara a una poesía dedicada a la Virgen de Lágrimas y Favores. El momento de la caída de pétalos en todo el Cervantes resultó apoteósico y diferente a todo lo que se ha visto hasta ahora en este tipo de actos.

Tras este momento destacado del pregón, comenzó a sonar la marcha Misericordia, interpretada con unos acordes de piano. Banderas terminó el pregón como si se despertara un sueño. Un sueño que le había llevado a compartir momentos con los persojanes de su historia. Y concluyó que el origen de su pregón fue una gota de cera que vio el pasado verano en la calle Larios. "Estaba entre dos zócalos y aún permanecía allí".

Fue el punto y final a un pregón que terminó con todo el Cervantes en pie aplaudiendo y un Antonio Banderas visiblemente emocionado y llorando.