Málaga crece hacia el norte

Puerto de la Torre lidera el aumento de la población en los últimos cinco años, mientras el centro y los barrios más consolidados pierden residentes

M. ÁNGELES GONZÁLEZ
Málaga crece hacia el norte

El desarrollo urbanístico dibuja el mapa poblacional de Málaga. Las construcciones en altura de los años 70 han dado paso a grandes urbanizaciones con zonas verdes, parques infantiles, piscinas, pistas de tenis y aparcamientos, un concepto de vivienda cada vez más demandado y que está provocando que los barrios más consolidados de la capital pierdan residentes que apuestan por el extrarradio de la ciudad o por municipios dormitorios para vivir, en los que el precio menor de los pisos también ha originado un efecto llamada.

Así, zonas en expansión como Puerto de la Torre, Churriana y Campanillas, en la capital, y los municipios de Alhaurín el Grande, Alhaurín de la Torre, Rincón de la Victoria, Torremolinos y Cártama han experimentado en los últimos cinco años un importante crecimiento, en detrimento de los distritos Centro, Cruz del Humilladero, Bailén-Miraflores o Carretera de Cádiz, que registran aumentos mínimos o descensos en el número de empadronados, según se desprende de datos del organismo autónomo de Gestión Tributaria (Gestrisam) y del Instituto Nacional de Estadística.

La capital crece por el norte. El distrito de Puerto de la Torre lidera el incremento de la población en el último quinquenio -entre 2004 y 2009-, con 8.052 nuevos residentes, un aumento espectacular si se compara con el resto de barriadas. Campanillas, con 1.295 personas más, también se encuentra en los primeros puestos, a lo que hay que sumar la expansión de Teatinos. Mientras, Cruz de Humilladero pierde 329 empadronados y el Centro sólo gana 142. En total, el número de empadronados en la capital ha aumentado en 17.129 personas desde 2004. Puerto de la Torre y Campanillas, además, son, junto a Palma-Palmilla, los distritos con mayor porcentaje de personas menores de 30 años. En el caso de los niños menores de 15 años, Puerto de la Torre vuelve a encabezar la lista.

«La gente prefiere irse a zonas con más servicios, espacios verdes y recintos cerrados en los que dejar seguros a los hijos, comodidades que no se tiene en los barrios más consolidados», explica Violeta Aragón, gerente de la Asociación de Constructores y Promotores de Málaga (ACP).

Distribución

Este trasvase residencial queda reflejado en la distribución porcentual de la población. Así, mientras en 2004 el 7,38% de los malagueños vivía en Puerto de la Torre, cinco años después ese porcentaje aumenta al 8,55%. Lo mismo ocurre con Churriana, que pasa del 3,24% al 3,53% y Campanillas, del 2,88% al 3,02%. En el lado opuesto, el Centro es el lugar elegido para vivir por el 14,70% de la población, casi un punto menos que en 2004. Entre 2008 y 2009 el número de empadronados ha caído en 410 personas. Ciudad Jardín, Bailén y Cruz de Humilladero pierden atractivo, como Carretera de Cádiz, el distrito más poblado -viven 113.424 personas-, en el que, sin embargo, sólo se registran 1.781 empadronados más que hace cinco años, es decir, un 1,59%, frente al 19,45% de Puerto de la Torre o al 12,34% de Churriana y el 8% de Campanillas. Carretera de Cádiz perdió en el último año 313 personas. En este tiempo, los únicos distritos que han crecido son Puerto de la Torre, Churriana, Campanillas y Palma-Palmilla.

Las causas de esta tendencia hay que buscarlas en la expansión urbanística. El planeamiento de la capital, que ha hecho posible el desarrollo inmobiliario de determinadas zonas, así como la diferencia de precios, han supuesto el cóctel apropiado para que numerosas familias apuesten por los nuevos barrios. Así, la proliferación de promociones en Puerto de la Torre, con barriadas como Soliva, en la que se han proyectado más de 1.500 viviendas protegidas, o en Churriana, han cambiado el paisaje de la ciudad con una distribución demográfica que seguirá la misma tendencia en los próximos años, según coinciden los expertos consultados por este periódico, que vaticinan un cambio más espectacular tras la crisis, cuando se reactive el sector de la construcción y se dé salida al 'stock' de viviendas sin vender, como explica José Antonio Pérez, director de la Cátedra Inmobiliaria en el Instituto de Práctica Empresarial (IPE).

A Soliva hay que sumar las 2.428 viviendas proyectadas en Morillas, cerca de Colonia de Santa Inés, y los 2.619 inmuebles de la Cañada de los Cardos. También en Hacienda Cabello, junto a El Atabal, el Instituto Municipal de la Vivienda tiene pendiente una promoción de 400 viviendas.

La Palmilla crece

Tras Puerto de la Torre, el distrito que más ha crecido en los últimos cinco años es Palma-Palmilla, con 2.252 personas más. Esto se explica, además de por la mayor presencia de inmigrantes, por la promoción de Las Virreinas, junto al río Guadalmedina, con 2.900 viviendas, como aclara Pérez. Le siguen Churriana, con un aumento de 2.247 residentes, y el distrito Este, con 2.172. El quinto lugar lo ocupa Campanillas, donde viven 1.295 personas más. En el otro lado de la balanza, Cruz de Humilladero pierde 329 empadronados y Ciudad Jardín 749.

El Centro casi se mantiene igual, con 142 personas, aunque en distribución porcentual pierde peso, algo sobre lo que los expertos advierten: este despoblamiento incipiente podría acrecentarse en el futuro. Con la mayor tasa de residentes de más de 65 años (el 18,26% de la población supera esa edad) y el menor porcentaje de jóvenes de menos de 30 años, el futuro se torna algo sombrío.

«Ha ocurrido en muchas ciudades. Los centros se convierten en incómodos para vivir y se quedan despoblados», explica el profesor de IPE, quien aboga por desarrollar planes integrales de rehabilitación y por un concepto de vivienda con precios asequibles para los jóvenes.

Los promotores, por su parte, exigen colaboración a las administraciones porque «económicamente no interesa construir en el Centro», según explica la gerente de ACP. «Además de las dificultades de calles estrechas, que no permiten mucha maquinaria, normalmente hay que mantener las fachadas, lo que conlleva un sobrecoste», comenta.

El Casco histórico, además, según explica Aragón, tiene una complejidad adicional: «Está regido por una ordenanza especial que prevé un procedimiento muy largo y complejo para restaurar y reparar, ya que hay que superar una comisión de patrimonio histórico de la Junta; y si encima hay restos arqueológicos, la promoción puede quedarse parada años». Todo esto hace que el Centro, ahora mismo, «sea un centro comercial, pero no de viviendas». La consecuencia: «un espacio muerto». Y, para darle vida, «hay que darle servicios». «Una pareja joven no se va a ir al Centro si no tiene cerca un colegio y otras comodidades».

El precio, la clave

Precisamente la diferencia de precios está detrás del reparto poblacional de la capital. Según el último estudio residencial de Málaga realizado por la consultora Aguirre Newman, en 2008 una vivienda de nueva construcción en el Centro costaba un promedio de 3.587 euros por metro cuadrado, frente a los 2.165 de Puerto de la Torre, por ejemplo. Esta diferencia hace que un piso medio cueste en el casco histórico más de 340.000 euros, mientras que en la zona norte el precio baja a los 242.636. En Churriana el ahorro todavía es mayor. Allí un piso costaba 1.739 euros por metro cuadrado.

En el área metropolitana, las viviendas son aún más asequibles. En el caso de las plurifamiliares, el precio en Alhaurín de la Torre alcanzaba en 2008 los 1.990 euros por metro cuadrado, siendo éste uno de los municipios que ha experimentado un mayor abaratamiento -la vivienda ha bajado un 10,3% en un año-, según destaca Aguirre Newman. Le superan Puerto de la Torre, con un descenso del 10,8%, y Cruz del Humilladero, con una bajada del 12,6%.

El menor precio y la búsqueda de un determinado concepto de vivienda han hecho que el área metropolitana haya registrado un crecimiento espectacular en los últimos cinco años. Así, mientras la capital sólo ha aumentado su población en un 3,05%, en Cártama, el incremento ha sido superior al 37%. En Alhaurín de la Torre alcanza el 31% , y el 20,6% en Alhaurín el Grande. En Rincón de la Victoria, el aumento es del 28%, tres puntos más que en Torremolinos.

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