Cambiar el rumbo para sobrevivir a la crisis

Buscar nuevos mercados, especializar el producto o, directamente, cambiar de actividad. Son estrategias que han permitido a estas empresas salir a flote

EUGENIO CABEZASMÁLAGA

En plena crisis económica, con una recuperación que aún se atisba lejana, hay un buen puñado de empresas que demuestran que los tiempos de recesión también son momentos de oportunidad. Abrir nuevos mercados, reinventar productos y especializarse en algo que hasta ahora no se ofrecía son algunos de los posibles caminos.

«Son muchos los empresarios malagueños que han dicho que ya basta de tanto pesimismo, que esto sólo acabará cuando ellos tiren para adelante», apunta José Puchades, consultor especializado en estrategia comercial que trabaja desde la firma malagueña Sinérgica.

«Sólo hay dos direcciones: o apostar por la búsqueda de nuevos mercados o sectores de negocio, o innovar en lo que ya se hace», resume Antonio Villafuerte, profesor y director del área comercial del Instituto Internacional San Telmo. Ejemplos de cambio de rumbo en las estrategias de empresas malagueñas los hay por todos lados. «Basta con fijarse un poco», advierte Puchades. «Se dan en todo los sectores de actividad, incluso en los más tocados por la recesión como es el del ladrillo o el turismo», sostiene este especialista.

«Las grandes constructoras están teniendo que diversificar mucho su cartera de actividades, con promociones de VPO, obras públicas y la rehabilitación, que es un sector que no se ha promocionado prácticamente nada durante los años del boom económico», sostiene Villafuerte, quien, en cualquier caso, advierte de que la redirección de una empresa hacia una nueva estrategia comercial «no puede ser una decisión de un día para otro».

«Hay que tener muy claramente diseñado un plan de negocio, con las acciones que se van a tomar a corto, medio y largo plazo, con unos objetivos reales y que sean alcanzables», añade este especialista, quien cree que las mayores dificultades para reorientar negocios se están dando en el sector turístico y el de servicios. «El problema que están teniendo estas empresas es que tienen una fuerte necesidad de diferenciarse de otros destinos, pero es un asunto complicado porque debe partir de un esfuerzo conjunto de toda la sociedad», argumenta Villafuerte.

«No tiene sentido que viajes a Noruega y allí hasta el taxista te hable en inglés y puedas pagar el trayecto con una Visa y que aquí, después de cuarenta años de turismo, todavía haya tanta gente que no domina otro idioma», se lamenta el profesor de San Telmo. A su juicio, una correcta reorientación empresarial pasa en la mayoría de los casos por una apuesta decidida por la internacionalización del negocio. «Hay que perderle el miedo a salir fuera y vender nuestros productos, que son de una extraordinaria calidad», comenta. En este sentido, el director del área comercial del Instituto Internacional San Telmo pone como ejemplos de una muy acertada estrategia de internacionalización comercial los casos de las firmas malagueñas Mayoral y Viajes Almeida, la primera en el sector textil y la segunda en el sector vacacional.

Por su parte, José Puchades también ofrece un buen ramillete de ejemplos de compañías malagueñas que han sabido sacudirse la crisis a base de grandes dosis de imaginación e innovación, reorientando su negocio para sortear el complicado bache actual. En el sector inmobiliario, el responsable de la consultora Sinérgica cita el caso de Edipsa, una firma malagueña que ha sabido seguir atrayendo a sus clientes con la creación de un club de socios, a los que ofrece descuentos especiales en reformas de casas, trabajos de bricolaje y hasta servicios en centros de belleza.

En el apartado de los servicios a las empresas, prosigue Puchades, la correduría de seguros Ores y Bryan ha ampliado recientemente sus líneas de actividad, pasando de estar centrada en los seguros de créditos a ofrecer también todo tipo de pólizas para vehículos, de responsabilidad civil, hogar o naves industriales, entre otros.

Formación específica

Por su parte, José Antonio Pérez, director general del Instituto de Práctica Empresarial (IPE), apuesta por la formación como un factor clave para desarrollar una acertada reorientación comercial. Como ejemplo, cita la puesta en marcha de un MBA en dirección estratégica de negocios, que ya ha completado su primera promoción en el IPE, inmerso ahora en la selección de candidatos para una segunda entrega. Una base de datos con los currículos de los profesionales salidos de sus aulas es otra de las iniciativas puestas en marcha por este centro formativo.Cuatro ejemplos de empresas de MálagaA Novo, de fabricante de teléfonos a servicio técnico multimarcasVilla Al-Andalus, mantenimiento y alquileres, alternativas a la venta de casasRayán Modas, de competir con China a vender diseños exclusivosRomán Clavero, la carpintería que se reinventó tras el boom inmobiliario

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