Sofía tiene 300.000 amig@s

24 millones de españoles en Internet. El 60% de la población conectada. Y 4 nombres: Sofía, Alicia, Sheila y Enrique

ARTURO CHECA
Reina de redes. Sofía es una más sumergida en la marea humana del centro de Madrid. Pocos saben que ella reina en Myspace. Eso sí, siempre es seductora. :: JOSÉ RAMÓN LADRA/
Reina de redes. Sofía es una más sumergida en la marea humana del centro de Madrid. Pocos saben que ella reina en Myspace. Eso sí, siempre es seductora. :: JOSÉ RAMÓN LADRA

Yo quiero tener un millón de amigos...». Roberto Carlos lo cantaba a los cuatro vientos como un deseo, pero es Jenna Jameson la que presume de ello como una realidad en internet. La reina del porno en Estados Unidos luce también corona virtual en Myspace, una de las redes sociales con más tirón. 1,3 millones de seguidores, ávidos de morbo, encaje y seducción, aglutina la actriz en su sugestiva página (myspace.com/jennajameson). Aunque no sólo la libido mueve internet. La ciencia ha tomado las redes sociales como una plataforma donde promover la divulgación de trabajos o evaluar algunas publicaciones, con sitios más especializados como Researchgate. Los políticos tampoco han pasado por alto su potencial. Hasta el más pequeño de los partidos está presente, actualizando constantemente sus noticias y proclamas. Por no hablar de los más jóvenes: para ellos, estos lares virtuales son los nuevos foros en los que quedar, poder recuperar el contacto con viejos conocidos, la novedosa pista de baile para ligar...

¿Pero puede alguien tener un millón de amigos? En el ciberespacio todo es posible. Los españoles no son una excepción. Ya sea en Facebook, Tuenti, Myspace o Twitter (las cuatro plataformas que más seguidores arrastran en nuestro país), auténticos desconocidos en la calle se convierten en populares líderes capaces de reunir en un sólo perfil a 300.000 personas, como toda la población de Valladolid. Un profesor de Sistemas de Información, una incipiente modelo, una experta en nuevo periodismo, una inquieta adolescente... Internet no distingue clases. Ellos tejen la Red.

Sofía de OliveiraMyspace La princesa portuñola

Sofía chispea al otro lado del teléfono. Igual que lo hace desde la pantalla de un ordenador. Sexy, seductora, picante. Es la reina indiscutible de Myspace en España, la red social más utilizada para la promoción musical. Diez millones de grupos de todo el planeta están en esta plataforma. En sólo un año, Sofía ha pasado de 129.000 a más de 300.000 amigos. Pero esta portuñola (portuguesa de cuna y española adoptiva desde niña) de «21 años y alguno más» no pasaba desapercibida ya en el instituto. «Era muy popular, pero no la típica chica mona y tonta». Llegó a España de la mano de su madre, en busca de trabajo. Con sus dedos, mulatos y menudos, ella misma fabricó su primer ordenador. Era una adolescente. «Lo monté por piezas con ayuda de un amigo que sabía de informática». Bolos en discotecas, de azafata, como canguro... Sofía fue sacando dinero de aquí y de allá mientras compartía piso con su madre, un perro («ya se murió el pobre») y un gato en el barrio madrileño de Lavapiés.

Protagonizar portadas de revistas, salir en televisión, tener su propia colección de ropa, grabar un single... Sofía no dejaba de lanzar monedas en su particular fuente de los deseos: Myspace. Empezó a navegar casi por aburrimiento. Pero su legión de amigos empujó el despegue de sus sueños. «En internet no hay imposibles. Un perfil, contactos... Si tienes suerte y te lo curras, puedes». Reportajes explosivos en FHM o MAN, apariciones en programas televisivos y radiofónicos... Había nacido la chica Myspace.

La portuñola es consciente de la falsedad de sus 300.000 amigos. «Puedo conocer a unos 500». Aunque no deja de lanzar monedas al agua. Dos años de Arte Dramático apuntan hacia su siguiente aspiración: ser actriz. Y ya prepara un calendario con sus sugestivas curvas. La Sofía de carne y hueso sigue, mientras tanto, con su vida diaria. Ahora comparte piso con una amiga en Madrid, aunque se deja caer a menudo por Valencia («¡ese clima!»). Le roba tiempo a la red para jugar a la Playstation o practicar golf, tenis o surf. «Quiero aprender a montar en monopatín». La sofisticada reina española del Myspace viste vaqueros y juveniles camisetas a pie de calle. En el mundo de los mortales apenas nadie la reconoce. En las discotecas, sí. «¡Mola tanto ser popular!».

Sheila HernándezTuenti La chica de las 19.000 fotos

«¿Tú eres la niña del Tuenti?». Sheila Hernández está muy acostumbrada a escuchar esta pregunta cuando camina por Las Palmas. No es extraño con una internauta que desde 2007 ha subido 19.000 fotos a su perfil en la red social. Una cada hora en sus dos últimos años de existencia. «Mi vida en fotos», se titulan tres vídeos en los que la canaria salta en imágenes de la cuna al verano isleño. Sus ojos sonríen en la red. ¿Exhibicionismo? ¿Afán de protagonismo? «Me gusta que me vean. Las fotos me sirven para estar en contacto con la gente y recordar momentos pasados con mis amigos», argumenta la joven de 21 años. Una noche de fiesta o de cumpleaños siembra la impaciencia en Sheila. «Si no vuelvo a casa muy tarde las subo de madrugada, no espero al día siguiente...».

Tuenti es coto de los adolescentes. La red social ha sustituido al móvil en muchos de sus usos. Un mensaje en tu perfil es mucho más efectivo y barato que un sms para convocar un botellón. «Yo quedo con mis amigos para irme de marcha». La canaria resopla cuando se le pregunta cuántas horas pasa al día conectada. Su ordenador se enciende por la mañana y no se apaga hasta «tarde por la noche, aunque mientras hago otras cosas en casa».

Estado civil, prometida, se lee en su perfil. «Nooo, es una mentirijilla...». Un repelente contra ligones. Acumula casi 200 peticiones de amistad rechazadas. Aunque sí tiene novio. Aday, también canario. Y no se conocieron por internet. «Era del grupo de amigos». Sheila, insaciable navegadora, incluso administra el Tuenti de su chico. Entra y sube sus fotos. Más fotos. «Él no tiene ordenador», explica, encantada.

La canaria no se encierra en su mundo virtual. Carga contra los que critican que las redes sociales anulan el trato cara a cara. «A mí me encanta estar con la gente fuera de la red». Acaba de licenciarse en Filología inglesa. Y ya da clases particulares a niños y adultos. En su horizonte laboral, las oposiciones para profesora de Educación Secundaria. Pero su Tuenti no deja de hervir. Abrimos su perfil tras cerrarlo unas horas antes. Sheila sonríe en 150 nuevas fotos.

Enrique DansFacebook De biólogo agurú de la red

Enrique (Edans en la red de redes) tuvo su primer ordenador gracias a la lotería de Navidad de 1986. El 56320 que jugaba su padre con los compañeros de Repsol inundó con 7.000 millones de las antiguas pesetas la refinería de A Coruña y llevó a casa de Enrique un clónico de IBM. Con dos disqueteras y sin disco duro. Y encima él quería un coche. «¿Yo qué hago con esto? ¡Con eso no se liga, es de frikis!», espetó un adolescente Enrique Dans a su progenitor. Casi tres décadas después es uno de los líderes de Facebook, la red social con mayor tirón en España, con permiso de Tuenti. Casi 5.000 amigos se agolpan en su perfil. «Si me pongo a revisarlos, reconocería a unos 100».

A sus 44 años, a caballo entre Madrid y Galicia, Enrique reúne el perfil mediana edad, profesional liberal y clase acomodada. De joven iba para biólogo marino. Pero los cultivos bajo el agua no acabaron de convencerle, a pesar de que en 1989 incluso puso en marcha una empresa en este sector. «Le veía poca aplicación práctica». Hasta que las tres uves dobles se cruzaron en su camino. Ahora es profesor de Sistemas y Tecnologías de la Información en el Instituto de Empresa y responsable de un blog en el que recibe unas 15.000 visitas diarias. Él es uno de los gurús de la red. Sólo así se entiende que tenga hasta detractores. «Yo no leo a Enrique Dans» o «Dans sin censura», predican dos blogs en su contra.

Unos cinco lustros lleva con Susana, su mujer, «mi novia de toda la vida». También bloguera (chicadelatele.com). Como la princesa de la casa, Claudia, la más precoz en esto de los blogs, a sus 15 años. La familia rezuma megahercios. Para Enrique, Facebook (300 millones de usuarios en el mundo) es casi una obligación. Como experto en Sistemas y Técnicas de la Información ha de estar a la última en todo. «Si las redes sociales se popularizan, yo tengo que probarlas y experimentar con ellas».

Edans duerme poco («cincohoras y me caigo de la cama»), es famoso en el mundillo virtual (en internet se le ve fotografiado incluso junto a Mark Zuckerberg, creador de Facebook) y desborda actividad en su blog. Su yo real es «muy casero», no se considera ególatra y tiene aficiones mundanas: viajar, fotografía... «Gustos caseros», insiste. «No soy un coleccionista de amigos».

Alicia BaidalTwitter Una blogueraen la cima

Los ojos de Audrey Hepburn te escudriñan desde el blog Veo..veo. Es la imagen de Alibaimor, una de las líderes de actividad en la red social Twitter (parlotear en inglés). Hay pocos españoles más virtualmente parlanchines que ella. Así lo atestiguan sus 38.000 tweets, las publicaciones o actualizaciones que Alibaimor tiene en esta red social. O que en 2008 fuera la quinta mejor tuitera de España en el Evento Blog España (EBE), certamen puntero en el país. Este año ha repetido entre los primeros. Pero la Alicia Baidal de carne y hueso es muy tímida. «¡Uy, hacerse fotos!», contesta con un respingo cuando se le pide posar para este reportaje.

Su primer ordenador era «un avión a punto de despegar». Delgadita y menuda, Alicia tenía que disculparse con sus compañeras de piso por el estruendo que emanaba de la CPU al encenderla. «Ya no podías ni oír la tele». Un sacrificio económico «bestial» de sus padres permitió navegar a la alicantina a la altura de una bloguera puntera. Su éxito virtual contrasta con las dificultades en su vida real. Licenciada en Ciencias de la Información, Alicia engrosa ahora las cifras del paro. Como miles de periodistas en España. «Se te acaba el contrato temporal y a la calle...».

Fue durante un Congreso de Nuevo Periodismo cuando Alicia vio algo que le apasionó. ¡Ta-cla, ta-cla, ta-cla, ta-cla! Varios blogueros aporreaban las teclas de sus ordenadores en la última fila de la sala de conferencias. «Lo que tú escuchabas en la ponencia en ese momento, ellos ya lo estaban contando a miles de personas en internet».

Alibaimor se aferra a ese futuro. Devora todo lo que cae en sus manos sobre marketing digital y ha trabajado como Social Media Manager, encargada de introducir a pequeñas empresas en la red. Alicia «paso de los 30 años...» es una amante de lo antiguo. Adora el cine clásico «no me gusta la ciencia ficción» y las obras de los grandes maestros de la literatura. Puede pasarse fácilmente 20 horas al día metida en internet. «Te levantas ante el ordenador y te acuestas delante». Como buena tuitera, le encanta un novedoso verbo: desvirtualizar, poner cara en eventos como el EBE a personas que tiene en su red social. «Tú no conoces a esa gente, ¡pero la conoces tanto!». Alibaimor tiene casi 1.300 seguidores. ¿Por qué? Duda la respuesta. «La clave está en ser llana, no divina, abierta a todos».