Falsos policías drogan a un jugador de póquer en su casa para robarle

Los asaltantes, cuatro encapuchados, esposaron y amordazaron a la víctima para ponerle una inyección y que confesara dónde escondía el dinero

J. CANO MÁLAGA / FUENGIROLA .

La víctima estaba en casa con un amigo jugando una partida de póquer por Internet. Eran las once de la noche del pasado domingo cuando unos desconocidos llamaron a su puerta. Se identificaron como policías, aunque en realidad eran ladrones. El dueño de la vivienda denunció en comisaría que lo inmovilizaron, lo amordazaron y lo drogaron para robarle.

El asalto se produjo en un chalé situado en la zona de Torreblanca, en Fuengirola. Cuando los delincuentes se marcharon de la casa, el propietario, un ciudadano británico, telefoneó a la policía para pedir auxilio. La comisaría de la localidad envió varias unidades en su ayuda.

Al entrar en la casa, los agentes hallaron numerosos signos de violencia que apuntaban en la dirección de robo y que avalaban las manifestaciones de la víctima. El dueño estaba herido. Había sangre en el suelo y el interior del inmueble se encontraba revuelto, según ha podido saber SUR de fuentes cercanas al caso.

El propietario de la casa dijo a los policías que es jugador profesional de póquer. Precisamente, cuando se produjo el asalto estaba echando una partida en compañía de un amigo. Sobre las 23.00 horas, unos desconocidos llamaron a su puerta y se identificaron como policías. Él les abrió.

Lo cogieron por sorpresa. Donde él esperaba encontrar a unos agentes de la ley había dos encapuchados. Le llamó la atención que llevaban unos calcetines puestos sobre los zapatos, seguramente para no dejar ninguna huella. Según su versión de lo ocurrido, que plasmó en una denuncia en comisaría, los delincuentes le colocaron unos grilletes tanto a él como a su amigo y los amordazaron.

A continuación, entraron otros dos encapuchados, que completaban la banda. Se dividieron. Dejaron al dueño de la casa en la planta baja y subieron a su acompañante al piso superior. Fue entonces cuando lo drogaron. El propietario denunció que intentaron inyectarle una sustancia sedante en el brazo, pero ante la resistencia que opuso acabaron por pincharle en el glúteo. También le hicieron tragar unas pastillas, según las mismas fuentes. Al parecer, con ello pretendían que confesara dónde escondía dinero.

Violentos

Los delincuentes se mostraron violentos. Llegaron a agredirle -presentaba cortes en una mano- para que revelara lo que ellos querían saber. Finalmente, se hicieron con un botín de unos cuatro mil euros en efectivo, dos ordenadores portátiles y unos teléfonos móviles. Tras ello, se dieron a la fuga dejando a ambos amordazados en el interior de la casa.

La víctima y su amigo consiguieron liberarse de las ataduras y avisaron inmediatamente a la Policía Nacional. La investigación ha recaído en la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la comisaría de Fuengirola. Hasta el momento no se han producido detenciones en relación al caso.