Otro Albéniz

MANUEL DEL CAMPO

Si hacemos exclusión de las páginas pianísticas de Isaac Albéniz, muy presentes en los conciertos, y de las versiones para orquesta -especialmente 'Iberia'- debidas a otros músicos, la presencia del compositor español es deficitaria. ¿Quién conoce sus 'Baladas' o las melodías para canto y piano? ¿No son ajenas al repertorio habitual su escasa música para orquesta o sus obras teatrales? El año Albéniz que termina ha servido entre nosotros para conocer, gracias a un estudioso director de orquesta y especialista por su competencia y dedicación, José de Eusebio, al frente de la Orquesta Filarmónica de Málaga, fragmentos orquestales de óperas como 'Henry Clifford', 'Pepita Jiménez' o una suite sinfónica de 'Merlín'. Músicas ajenas en buena parte a su acreditado nacionalismo español, incluso con las deficiencias técnicas que los expertos señalan, sonaron bien trabajadas por la OFM y una atenta traducción con la seguridad de la batuta rectora.

En la segunda parte del concierto, toda con oberturas y preludios de dramas musicales de Wagner por el que Albéniz tuvo una gran veneración, nos dio la impresión por lo escuchado que se 'pasaba', al menos en el concierto del viernes, en parte algo apresuradamente por lo que se refiere a unos desiguales 'Maestros cantores', que antecedieron a lo mejor de la jornada, el 'Tristán e Isolda', un coherente 'Parsifal' y el atractivo 'Tannhäuser'. Destacaron todos los solistas de la OFM, del conjunto a veces oscurecidos los violines, y una clara dirección, muy expresiva en los gestos, de José de Eusebio. Muchos aplausos.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos