El Hospital Carlos Haya bate su récord histórico de trasplantes de córnea

Los oftalmólogos han hecho 36 implantes este año Los once últimos se han llevado a cabo en un plazo de dos semanas, con muy buenos resultados

ÁNGEL ESCALERAMÁLAGA
Las técnicas para tratar la córnea son muy eficaces. / SUR/
Las técnicas para tratar la córnea son muy eficaces. / SUR

Los trasplantes de córnea van viento en popa. En los diez primeros meses de este año se han hecho 36 implantes de ese tipo en el Hospital Regional Carlos Haya, cuatro más que en todo el año pasado. Esta cifra supone el récord histórico de trasplantes de córnea del centro hospitalario. Once de esas operaciones se han llevado a cabo en las dos últimas semanas con donantes fallecidos en los hospitales de la Axarquía, Clínico Universitario, Torrecárdenas (Almería) y el propio Carlos Haya.

Estos implantes pertenecen a la cirugía ocular, que se utiliza para sustituir tejido corneal enfermo por el procedente de una córnea sana. Las córneas extraídas del donante se conservan en líquidos especiales para preservarlas hasta el momento de ser trasplantadas, operación que se hace en un plazo inferior a diez días. De esa labor de conservación, custodia y vigilancia se encarga el Centro Regional de Transfusión Sanguínea (CRTS).

El jefe del servicio de oftalmología de Carlos Haya, Ildefonso Fernández-Baca, explicó ayer a este periódico que de los trasplantes de córnea se benefician personas de todas las edades con unos resultados muy buenos. Las dos patologías que originan el deterioro de la córnea hasta ser preciso realizar el implante son el queratocono (enfermedad degenerativa que se acentúa con la edad y se caracteriza por un adelgazamiento de la córnea) y el edema corneal provocado por una degeneración endotelial.

Los avances habido en las técnicas quirúrgicas han permitido, desde hace cinco años, que la córnea enferma sea sustituida por capas, lo que evita que tenga que extraerse por completo cuando sólo está dañada una parte. Esta técnica, conocida como cirugía lamelar, ofrece muchas ventajas para el paciente. Así, la recuperación de la visión tras la intervención se consigue más rápidamente y hay un menor porcentaje de rechazo del tejido implantado. Otra técnica es la cirugía de trasplante de capa endotelial, en la que se sustituye la capa interna de la córnea y se introduce el injerto laminar del donante, que se adosa a la córnea mediante la inyección de una burbuja de aire.