El nivel educativo de los padres influye más que el colegio en el éxito escolar

El abandono escolar es 17 puntos más alto cuando la madre sólo tiene formación primaria que cuando es universitaria Un informe defiende que los hijos que viven con un solo progenitor tienen casi el doble de riesgo de abandonar los estudios

RAFAEL HERREROCOLPISA. MADRID
El nivel educativo de los padres influye más que el colegio en el éxito escolar

Ni centros educativos privados, ni aulas inteligentes, ni sabios profesores. El nivel educativo de los padres es la principal 'clave' de los logros escolares que cosechen sus hijos. Y es que el perfil de los estudios de los progenitores, y sobre todo el de las madres, es el factor más determinante para el éxito escolar de sus vástagos.

Es la principal conclusión obtenida por los autores del 'Informe de Inclusión Social en España 2009' de la Obra Social Caixa Catalunya. El coordinador del estudio, Pau Marí-Klose, es concluyente: «El nivel educativo de los padres es esencial en el logro escolar de los hijos».

El documento sostiene que, fundamentalmente, los principales logros educativos no son consecuencia directa de los centros escolares ni de sus profesores, que en España están «relativamente bien dotados», sino más bien de la transmisión generacional en las familias y del extracto social de los alumnos de los colegios.

«El problema está en el entorno de la escuela, no en el centro escolar; la clave no son las escuelas, sino las familias y las composiciones escolares de los colegios», resumieron Marí-Klose y Ángel Font, director del área de inclusión social de la Obra Social.

En España, a pesar de los importantes avances cosechados, siguen existiendo importantes carencias educacionales en la población joven que se basan, de manera principal, en el nivel de estudio de los progenitores, sobre todo el de las madres.

Lo demuestra claramente un dato, como es que el abandono escolar es 17 puntos más alto cuando la madre sólo tiene educación primaria que cuando es universitaria. Los altos niveles de abandono escolar en nuestro país siguen siendo patentes: un 7,3% de la población entre 18 y 24 años no dispone de titulación secundaria obligatoria y no sigue estudiando; y un 31% de este colectivo no dispone de titulación secundaria postobligatoria y tampoco continúa estudiando.

Dos claves esenciales

El informe de Caixa Catalunya pone de manifiesto también el mayor riesgo de fracaso educativo en los hogares monoparentales. El riesgo de abandono escolar es un 86% más alto en estos hogares que en los que están presentes los dos progenitores, a igualdad de condiciones sociales.

Según el informe, el perfil educativo de los padres, de manera fundamental, y los recursos culturales y educativos disponibles en el hogar, en segunda posición, son las dos claves principales que determinan los logros educativos. Así, el 73% de las personas entre 25 y 39 años cuyo padre tenía un título universitario también lo tiene, mientras que sólo un 20% de aquellos cuyo padre no tenía titulación alguna se ha convertido en universitario.

Asimismo, la proporción de jóvenes, entre los 18 y los 24 años, que no estudian y no tienen titulación secundaria postobligatoria es 5,6 veces más alta en los hogares donde el padre tiene estudios primarios que en los que tiene estudios superiores. Y es 11,2 veces mayor cuando es la madre la que tiene estudios primarios frente a los hogares donde la madre tiene estudios universitarios.

A igualdad de condiciones, los estudiantes de 15 años que tienen una madre universitaria obtienen 25 puntos más en las pruebas PISA de Matemáticas y Comprensión Lectora que aquellos cuya madre sólo tiene estudios primarios. Además, otro dato que avala el papel esencial de los progenitores es que los padres con educación superior son 4,9 veces más proclives a escolarizar a sus hijos con uno o dos años de edad.

Esta escolarización prematura favorece el desarrollo de las habilidades cognitivas y sitúa a los niños de entornos con bajo nivel educativo en situación de desventaja al inicio de la escolarización obligatoria. El estudio subraya que la probabilidad de aspirar a ejercer una profesión que requiere titulación superior es un 46% más alta cuando los padres son universitarios que cuando sólo han cursado la educación primaria.

Chicos peor que las chicas

En España, como es conocido, la mayor brecha educacional se da entre los chicos, con tasas de graduación en educación obligatoria 16 puntos más bajas que las de las chicas. El abandono escolar prematuro también se ceba con los niños de origen inmigrante. Un 15% de los jóvenes de origen extranjero no comunitario, de 18 a 24 años, no ha obtenido el título de la ESO, frente al 7,3% de media del país. Y un 44,3% no ha conseguido titulación en educación secundaria postobligatoria, frente al 31% de media. En general, en educación «la cara del éxito es femenina».

Las chicas tienen mejores tasas de graduación, abandonan menos los estudios y obtienen titulaciones universitarias en mayor proporción», subraya Marí-Klose.

Concluye el estudio que el 'clima escolar' es fruto de la composición social de las familias que lo forman. Lo demuestra comparando qué ocurriría con los resultados en Matemáticas de los estudiantes españoles si sus padres tuvieran el mismo nivel educativo que los progenitores de las familias finlandesas. Y, por otro, si fuesen a escuelas como las de Finlandia, país que siempre copa los primeros lugares del informe PISA.

Los resultados son 'reveladores', toda vez que en la primera de las hipótesis los alumnos españoles escalarían 15 puestos en el ranking de la OCDE, pasando de la 24 posición real a la novena, en el supuesto de que sus padres tuvieran el mismo nivel educativo que los padres finlandeses. En la segunda hipótesis, los resultados serían prácticamente similares a los que España obtiene en PISA.

El análisis que efectúa el informe sobre los logros educativos por comunidades autónomas concluye que la situación es «bastante desigual». Sostiene el estudio que hay una clara correlación entre el desarrollo económico y su nivel educativo, motivo por el cual las comunidades autónomas más ricas presentan porcentajes de titulados superiores y de éxito escolar más elevados respecto a las menos desarrolladas.

Pero también existen otras variables más relacionadas con el mercado laboral que también influyen en el nivel educativo. En este sentido, el estudio presentado ayer indica que el porcentaje de titulados universitarios se sitúa por encima del 50%, en la población de entre 25 y 39 años, en el País Vasco, Madrid y Navarra. Sin embargo, en Andalucía, Extremadura, Canarias y Murcia no llega al 30%.

Declive mediterráneo

También observa el informe que las comunidades costeras de la franja mediterránea y las islas tienen una proporción de titulados universitarios inferior «a la que les correspondería por su nivel de desarrollo económico», debido a que muchos jóvenes comenzaron a abandonar los estudios para dedicarse a trabajos relacionados con el sector turístico o la construcción.

Por el contrario, las comunidades autónomas de la franja atlántica (Galicia, Asturias, Cantabria) y Castilla y León tienen un porcentaje más elevado de universitarios. El nivel de abandono escolar prematuro es más bajo en el País Vasco y Navarra (cercano al 15%, muy por debajo de la media estatal del 31%) y alcanza porcentajes muy elevados en Baleares (44,2%), Andalucía (38%), Murcia (38,4%), Canarias (36,9%), Castilla-La Mancha (35,1%) y Extremadura (34,8%).