Un negocio a flor de piel. Zerimar

El pequeño taller que nació en 1942 en Campillos es hoy una diversificada compañía

EUGENIO CABEZAS |MÁLAGA
Zerimar cuenta con once tiendas propias repartidas por todas las provincias andaluzas, a excepción de Huelva. / SUR/
Zerimar cuenta con once tiendas propias repartidas por todas las provincias andaluzas, a excepción de Huelva. / SUR

¿Cuál es el secreto para conseguir que una marca sea fácilmente reconocible para el gran público? Los expertos destacan la importancia de que sea un sustantivo no demasiado largo y con fuerza, sin que tenga que significar necesariamente nada por sí mismo. Eso fue lo que debió de pensar Diego Francisco Ramírez cuando en 1971 ideó junto a su padre, Francisco, la marca Zerimar para bautizar su negocio de confección y venta de artículos de piel. El proceso creativo fue más sencillo de lo que pueda imaginarse: le dieron la vuelta a su apellido y salió Zerimar.

Lo que empezó en 1942 como un taller de encurtidos de piel en Campillos se ha convertido hoy en un grupo empresarial de lo más diversificado que factura siete millones de euros anuales. Eso sí, conserva su carácter familiar. Diego Francisco, su cerebro pensante, hoy jubilado a sus 67 años, sigue asesorando a sus tres hijos, Inmaculada, Francisco y Daniel, que se reparten la gestión de los distintos departamentos y filiales del grupo.

Así, Inmaculada Ramírez se encarga de la dirección comercial de Zerimar, supervisando la fábrica, que sigue estando en Campillos, y sus once tiendas propias repartidas por toda Andalucía, así como medio centenar de centros franquiciados y corners espacios con productos de la marca Zerimar en tiendas más amplias.

Por su parte, Francisco Ramírez es, a sus 34 años, el gerente del grupo, mientras que el hermano más pequeño, Daniel, de 30 años, dirige Airel, una división especializada en la venta de motocicletas, vehículos para minusválidos y otros automóviles de dos y de cuatro ruedas, así como todo tipo de ropa y de complementos para estos medios de transporte. Esta marca también tiene un origen curioso, pues siguiendo la estela de Zerimar, surgió de darle la vuelta al segundo apellido de la familia y primero de la madre, Fuensanta Lería.

La diversificación del Grupo Zerimar ha ido más allá, concretamente hasta el terreno de la hostelería, con la apertura de tres restaurantes en la turística zona de Puerto Marina, en Benalmádena Costa: La Parolaccia, Pacinos y Angus.

«Nos hemos asentado en esta zona costera de la provincia, donde residimos, aunque no hemos perdido ni renunciado a los orígenes de la familia y del negocio, que están en Campillos», destaca Inmaculada Ramírez, que acude a diario a la fábrica y a las oficinas centrales de Zerimar, en el citado municipio. En las instalaciones, que tienen más de 2.000 metros cuadrados, ya no se curten las pieles, tal y como empezó haciendo su abuelo en los años 40, pero sí se siguen confeccionando exclusivas prendas de abrigo.

Lujo a precio asequible

«Nuestro secreto es ofrecer productos de calidad pero que estén al alcance de la gente», afirma la directora comercial de la firma, que posee cinco tiendas propias en la provincia de Málaga una de ellas, ubicada en Campillos, es un factory que ofrece prendas de temporadas anteriores a precios bajos, así como otras nueve repartidas por otras zonas de Andalucía.

En el catálogo de productos de Zerimar se incluyen todo tipo de chaquetas, chaquetones, abrigos, bolsos, carteras, cinturones... En total, cuenta con más de 8.000 referencias, que incluyen modelos de calzados de primeras marcas como Geox y Fluchos. «No compramos nada de fuera, de países como China. Nuestras prendas son más estilizadas, con más calidad. Una chaqueta nuestra puede durar hasta veinte años», explica Inmaculada Ramírez, quien añade que hasta sus talleres de Campillos son muchos los que acuden con prendas compradas hace décadas para que sean limpiadas y reparadas.

Uno de los objetivos actuales del grupo es aumentar su cuota de ventas por Internet, a través de los dos portales de las firmas, www.zerimar.es y www.airel.es. En este segundo caso, Airel, alrededor del 40% de las ventas se consiguieron el pasado año a través de la Red. En total, el grupo Zerimar facturó en 2008 siete millones de euros, una cantidad que sus responsables esperan mantener este año a base de lanzar ofertas y descuentos en muchos productos.