Higiene bendita

La iglesia de la Encarnación cuenta desde hace un año con dispensadores de agua que ahora servirán para prevenir la gripe A

CRISTÓBAL MORENO| MARBELLA
El dispensador de agua bendita ha tenido una gran aceptación. / J-L/
El dispensador de agua bendita ha tenido una gran aceptación. / J-L

«Con la Iglesia hemos topado». Eso es lo que se suele decir cuando se habla de introducir innovaciones en la institución católica, muy apegada a la tradición. Lejos de esa imagen, el párroco de la iglesia de la Encarnación de Marbella, José López, se muestra partidario de cambiar todo lo que pueda beneficiar a la liturgia. Un ejemplo de ello son los dispensadores de agua bendita que desde hace un año existen en el templo y que ahora servirán para prevenir la temida gripe A. «Instalé estos dispositivos por cuestiones de higiene, para que todos los feligreses no se persignaran con el mismo agua».

Y es que a este joven sacerdote le gusta innovar. Ya en su antigua parroquia, la de Los Remedios en Estepona, instaló hace seis años estos sencillos dispositivos que hacen la liturgia más pulcra. Ahora, para prevenir aún más, instalará dispensadores automáticos que evitan el contacto.

Medidas

Sin embargo, López cree que no hay que exagerar en este tema. No en vano, es capellán del hospital comarcal y conoce las medidas que se adoptan: «Se están tomando las precauciones necesarias como para cualquier otra enfermedad, pero no se están llevando a cabo medidas extraordinarias».

Su opinión en cuanto a las precauciones que el deán de la Diócesis de Málaga propondrá en el próximo Cabildo catedralicio, tales como dar la paz con una simple reverencia o tomar la hostia consagrada en la mano, le parecen discutibles: «Creo que estas recomendaciones son algo exageradas y los feligreses no las cumplirán. No puedes hacer nada para que la gente no se dé la mano o dos besos para darse la paz, porque es lo mismo que hacen en la calle cuando se saludan. En cuanto a la Comunión, es cierto que mi mano puede tocar varias bocas a la vez, pero el feligrés está en su derecho de decidir cómo quiere recibirla». Además, piensa que esto crearía un problema con los fieles que no lo verían con buenos ojos: «Algunos ya me criticaron por el simple hecho de poner los dispensadores», apunta.

De esta forma, en la Parroquie Los Remedios no se tomarán más medidas para prevenir la gripe hasta que se celebre el Cabildo provincial y hasta que la Conferencia Episcopal en consenso con las autoridades sanitarias preparen un decálogo.

Los tradicionales besapiés y besamanos de imágenes son una excepción para López, quien sí ve en ellos potenciales focos de infección: «Creo que con se estaría tentando a la suerte. Para venerar a una imagen no hace falta besarla».