Pepe de la Isla

GONZALO ROJO

FUE un estudioso del cante y un consumado intérprete de numerosos estilos. José Rico Jiménez, conocido en el mundo de los ayes como Pepe de la Isla, había nacido en Coín en 1925 y desde siempre sintió afición por el flamenco. Su traslado a Málaga, zona de la Isla, en Huelin, le sirvió para el nombre artístico que llevo hasta su muerte ocurrida en 1987 en Málaga. A Pepe, que debutó en Coín en 1943 con un espectáculo de Manolo Rodrigo, le tocó vivir la época de las ventas y de las troupes, en las que intervino junto a Sebastián el Pena, Juan Varea, Pepe Palanca, Niño de la Huerta, Vallejo, Fregenal, El Peluso, Antonio de Canillas, Pepito Vargas, El Tembleque... Su primera salida de España fue con José Greco, como único cantaor, el baile de Matilde Coral, Rafael el Negro, Farruco, la malagueña María Soto, Josele el Millonario, Paquita Bustamante, Nana Lorca, Coral de los Reyes y Marilín Mena, su mujer, así como los guitarristas Paco de Lucía, Pepe Beltrán Manolo Barón y Manuel Pérez. Trabajaron en las principales ciudades de África del Sur, Mozambique, Puerto Rico, Canadá, Estados Unidos, México, Filipinas y Australia.

Tras hacer otros muchos viajes, Pepe formó su propio cuadro flamenco, fue partícipe de la Misa Flamenca de Málaga, actuó junto a sus paisanos en las ventas de la Ciudad Jardín y de los Montes, y aunque no grabó muchos discos debido a sus continuos viajes hizo algunos en Nueva York con Sabicas y con Diego Vargas en Málaga. Discípulo de Diego el Perote, del que aprendió distintas malagueñas, fue también un buen ejecutante de la soleá apolá, de la siguiriya, en especial la del Frasco el Colorao, que prendió de Antonio Villodres y un gran conocedor del cante por saetas. En Coín se creó una peña a su nombre en 1991 y un Memorial que anualmente se hace coincidir con el Festival Flamenco.