Cuando ir al camping también es un lujo

Los negocios de acampada tampoco escapan de la crisis pese a sus bajos precios. El sector prevé una caída del 20% para esta campaña en la que se imponen las estancias de fin de semana

A. NOGUÉS| MÁLAGA
Los camping viven una campaña floja. / SUR/
Los camping viven una campaña floja. / SUR

Este verano muchas economías no dan ni para la tienda de campaña. Los últimos datos difundidos por la Asociación de Establecimientos Hoteleros de la Costa del Sol (Aehcos) ya dibujaron un escenario poco halagüeño para los hoteles malagueños, que el pasado junio alcanzaron una ocupación del 65,24%, siete puntos por debajo del registro del año anterior. Los camping, pese a ofrecer tarifas más asequibles, tampoco muestran una cara más amable.

Con la experiencia de la primera etapa de la campaña estival, los empresarios del sector ya han sacado la calculadora y auguran una mala temporada con caídas próximas al 20%. «Cuando hay crisis nos salpica a todos. La actividad está bastante floja», indica el presidente de la Asociación de Empresarios de Camping de la Costa del Sol, Adolfo Porras.

El mal dato está teniendo eco en la mayoría de recintos de acampada de la provincia. Charo Jaime, responsable del camping Parque Tropical de Estepona, insiste en que están viviendo uno de los peores años que recuerda. «Esto está más parado que nunca. Por estas fechas otros años teníamos colas para entrar. Las pernoctaciones han caído en picado porque la gente está con el alma en vilo por la crisis y el paro», comenta.

Menos días

Desde el Camping El Pino, de Torrox, Elvira Jiménez aporta la misma fotografía. Asegura que no sólo ha descendido la clientela, sino que además, se han acortado considerablemente los tiempos de estancia. «El que antes venía siete días ahora nos llama para ver si tenemos disponibilidad para un fin de semana o para días sueltos», sostiene.

Pero la recesión no es la única culpable de la época de vacas flacas que atraviesa el sector. A juicio de los responsables de camping consultados, la competencia desleal que les hacen las autocaravanas también está dañando sus cuentas. De hecho, negocios como Parque Tropical le han pedido ayuda al ayuntamiento para que extreme la vigilancia sobre los asentamientos no permitidos.

Las autocaravanas son precisamente otra de las alternativas a los establecimientos hoteleros en época de crisis. German Bestier, administrador de Autocaravanas del Sol asegura que se trata de una fórmula asequible si se comparte entre un grupo de amigos.

Alquilar una conlleva un desembolso medio de 150 euros al día y, según Bestier, la estancia media también se ha acortado de 15 días a una semana.