Los vendedores ambulantes logran evitar el traslado del mercadillo de Tivoli al recinto ferial de Arroyo

El Ayuntamiento descarta la agrupación de los 345 puestos en La Paloma que planteó el anterior gobierno de forma provisional

FRANCISCO JIMÉNEZ| BENALMÁDENA
Los viernes coinciden los mercadillos en la explanada de Tivoli y en el recinto ferial. /SUR/
Los viernes coinciden los mercadillos en la explanada de Tivoli y en el recinto ferial. /SUR

Los vendedores ambulante se han librado de un quebradero de cabeza en Benalmádena, el que les producía la posibilidad de que los 245 puestos del mercadillo que cada viernes se celebra en la explanada de Tivoli fueran trasladados al recinto ferial de La Paloma, una medida prevista por el anterior equipo de gobierno con carácter provisional durante el tiempo que se prolonguen las obras previstas en el centro de Arroyo de la Miel (avenidas de la Estación, Constitución y García Lorca) que no sentó nada bien entre los comerciantes, que andaban con la mosca detrás de la oreja temiendo que la reubicación fuera definitiva en La Paloma. Un espacio donde ese mismo día de la semana se instalan casi un centenar de puestos. Las discrepancias entre ambas partes han desaparecido de un plumazo con la llegada del nuevo gobierno, que ha descartado el traslado, basándose en sendos informes de viabilidad encargados a los técnicos municipales y a la Policía Local que lo desaconsejan.

A juicio del cuerpo policial, el recinto ferial no tiene capacidad para albergar la totalidad de puestos de venta ambulantes (345), «lo que obligaría a un número importante a marcharse». Otro aspecto a tener en cuenta es la falta de aparcamientos existente en La Paloma, en contraposición con las posibilidades de estacionamiento que ofrecen los alrededores del parque de atracciones. Por último, el informe policial alude a problemas de movilidad, ya que las obras en las principales arterias de Arroyo de la Miel requieren que el tráfico de vehículos discurra por vías alternativas próximas al recinto ferial, «lo que, sin duda, hace inviable el traslado del mercadillo», destacó la concejala de Comercio, Concha Cifrián.

Convenio

Una decisión que aplauden las cuatro asociaciones de comercio ambulante de la provincia (Avam, Ameca, Acamp y Aecampzo), que ayer firmaron un convenio de colaboración con el Ayuntamiento para la puesta en marcha de un plan de mejora de los mercadillos. En el acuerdo, los vendedores se comprometen a cumplir de forma estricta con las ordenanzas municipales, sobre todo en materia de limpieza, mientras que el Consistorio reforzará las inspecciones en busca de puestos ilegales y trabajará en la reubicación de los que actualmente están vacantes. «Lo importante es que hemos alcanzado el consenso», subrayó el alcalde, Enrique Moya.