El Algeciras pierde en Conil, pero asciende a Tercera División (2-1)

El conjunto algecireño, gracias al goal average particular termina como líder del Grupo I de la Primera Andaluza

SUR| CONIL
CELEBRACIÓN. El equipo albirrojo y la afición celebran el ascenso del Algeciras. / GECA SPORT/
CELEBRACIÓN. El equipo albirrojo y la afición celebran el ascenso del Algeciras. / GECA SPORT

El Algeciras Club de Fútbol consiguió ayer lo que hace diez meses parecía una auténtica utopía: el ascender a categoría nacional, después de que una serie de individuos lo mandara al pozo de la Primera Andaluza.

Al final se deslució algo el acontecimiento, ya que el Conil ganó el partido en el minuto 88, con gol de Molina, pero inmediatamente después del pitido final se olvidó absolutamente y tanto miembros de la junta gestora, jugadores, técnicos, empleados, como aficionados se unieron en una auténtica comunión de alegría.

Mucha tranquilidad

Manolo Rueda lo tenía bien meditado y, sabiendo que los partidos duran noventa minutos, prefirió salir con tranquilidad sin volverse loco, buscando la oportunidad que le abriera el camino del ascenso a Tercera División.

Así en los primeros compases del partido parecía que ninguno de los dos equipos se jugaban algo tan importante, ya que ni locales ni visitantes buscaron con intención la portería contraria, quizás más preocupados por no encajar un tanto que de hacerselo al contrario.

La ocasión para el Conil llegó mediada la media hora de partido cuando una pared entre la delantera local unida a un desajuste defensivo visitante hizo que Pedro se quedara completamente solo delante de Félix Romero, al que batió irremisiblemente.

El tanto no se le subió a la cabeza a los locales, ni tampoco puso muy nervioso a los visitantes por lo que el partido siguió por los una cauces donde el fútbol brillaba por su ausencia, pero en el que la emoción y la intensidad en los graderíos llegaba a sus cotas más altas, sobre todo por lo que corresponden a los aficionados algecireños.

Así, el último cuarto de hora pasó sin que el Conil pusiera sobre la mesa la tragedia y sin que el Algeciras lograra inquietar a Vega, a excepción de alguna que otra jugada de estrategia.

Fiesta rojiblanca

Salió el Algeciras con otro ánimo y Sergio Lata fue el primero en poner a prueba a Vega en un cabezazo que obligó al portero local a realizar la parada de la mañana.

A la siguiente llegó el gol de George Cabrera y la fiesta al Alfonso Pérez Ureba donde el Algeciras dominó lo que quedaba de encuentro, teniendo incluso oportunidades de adelantarse en el marcador.

Al final, un tanto de Molina en el minuto 88, puso la anécdota y el broche a una temporada para olvidar rápidamente.