José Luis Garci: «No estoy entre mis directores de cine favoritos»

El realizador reflexiona sobre el séptimo arte en el Aula Pérez Estrada

MARINA MARTÍNEZ| MÁLAGA
Juvenal Soto, Manuel Alcántara, Esteban Pérez Estrada y Salvador Moreno Peralta./ E. NIETO/
Juvenal Soto, Manuel Alcántara, Esteban Pérez Estrada y Salvador Moreno Peralta./ E. NIETO

Apenas tenía dos años cuando José Luis Garci empezaba a flirtear con el cine. Su padre le introdujo el gusanillo de pequeño y gracias a que su madre olvidó el bolso en el estreno de 'Lo que el viento se llevó', él pudo ver el comienzo al día siguiente, cuando fueron a buscarlo. Tenía cinco años, y sólo pudo disfrutar de los primeros minutos, pero aquello dejó una huella imborrable en él.

Y es que, para el realizador, ese «ferrocarril de imágenes asombroso» que es el séptimo arte tiene su razón de ser en el cine americano. Ahí está lo que le interesa: Billy Wilder, Leo McCarey, Orson Welles, John Ford, Alfred Hitchcock... Y ahí está, a su juicio, «nuestro siglo de oro». No en otras épocas ni en otros países. Y menos en su obra. «No estoy entre mis directores de cine favoritos; sé que lo que hago nunca va a ser una buena película», confesaba ayer Garci en la conferencia que ofreció en el CAC Málaga dentro del ciclo 'Razón y emoción de Europa' del Aula de Literatura y Pensamiento contemporáneos Rafael Pérez Estrada.

El siglo de oro

«En el siglo XX se han hecho más obras maestras en cine que en arte o literatura». Por eso, consideró que nunca hubiera hecho una película «la mitad de buena que aquellas». Por ejemplo, 'Casablanca', 'Ciudadano Kane', 'Encadenados' o 'La diligencia', su preferida. Ellas le abrieron los ojos - «gracias al cine hemos conocido a las mujeres», dijo- y ellas le trasladaban a otro mundo.

«Para mi generación, era una vida de repuesto; creíamos lo que veíamos», aseguró el realizador en referencia a aquellos años 30, 40 y 50, «llenos de talento e imposible de repetir». No en vano, al director lo que le atrae es el cine «más convencional», «de narrador». No es de extrañar, teniendo en cuenta lo que ya avisaba Manuel Alcántara: «Garci es sobre todo un escritor». El poeta y articulista de SUR fue el encargado de presentar al cineasta. No podía ser otro. Lo conoce desde hace más de cuarenta años, «casi desde que tiene uso de balón», advertía Alcántara en referencia a su afición futbolística. Esa que les unió y que les sigue uniendo cada semana por vía telefónica. «Hablamos de la vida y de la liga», reconoció el autor malagueño, para quien el director de 'Canción de cuna' es un «genio de paisano» y un «niño intemporal».

Amor por el fútbol

«A José Luis Garci le gusta la vida y a la vida le gusta José Luis Garci. Ama el fútbol, el boxeo y la literatura», aseguraba Alcántara, ante la mirada atenta de su amigo y cómplice deportivo. Tal es la afición del cineasta que hubiera cambiado el Oscar que recibió por 'Volver a empezar' por haber jugado la final del mundial de fútbol. «Prácticamente retirado», admitía él mismo, lamentó no haber hecho una película sobre el deporte rey porque «porque podía haber puesto algo más, mi pasión».

Aunque no menos es la que siente por el séptimo arte. Lo refleja cuando habla de aquellos cowboys y mujeres del cine negro con las que dijo haber nacido. Pero también de Luis Buñuel, Luis García Berlanga, Fernando Fernán-Gómez, Alfredo Landa, José Sacristán, Adolfo Marsillach y tantos otros actores y directores con los que ha «tenido la suerte» de trabajar. Eso sí, puestos a soñar, le hubiera gustado haber dirigido a Cary Grant, Barbara Stanwyck, Humphrey Bogart o Bette Davis, algunas de sus estrellas favoritas. Un matiz: les hubiera dejado su idioma original con subtítulos. «Mi madre se murió pensando que Paul Newman hablaba castellano», sentenció.

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