Un hombre de fiesta

Pandas de verdiales de la provincia se unen en Casabermeja para rendir un homenaje al veterano fiestero Rafael de la Torre

ANTONIO FUENTES| ANTEQUERA
Rafael de la Torre, entre amigos, durante el homenaje que recibió ayer. / A. FUENTES/
Rafael de la Torre, entre amigos, durante el homenaje que recibió ayer. / A. FUENTES

En los años cuarenta del pasado siglo los fiesteros recorrían a pie varios kilómetros para llegar a los cortijos donde ofrecían sus cantes y bailes por verdiales. Uno de esos artistas es Rafael de la Torre González, 82 años, que ayer recibió un emotivo homenaje en Casabermeja, donde vive desde hace más de sesenta. Nació en 1927 en Cortina, partido de Venta Larga, y desde muy joven mostró sus cualidades como platillero, panderero y cantaor. Fiestero de arraigo, De la Torre ha participado en pandas tan emblemáticas como las de los alcaldes 'Caliche', Povea, Rafael Calderón y Rafael Romero, entre otros.

Rafael de la Torre asegura llevar «la fiesta en las venas». Con trece años comenzó a acompañar a las pandas de verdiales, y sólo lo ha dejado ahora que los achaques de la edad le impiden cantar. Aunque durante su homenaje se arrancó con varias pandas con los platillos, su instrumento preferido.

El fiestero recuerda con nostalgia las largas noches de fiesta recorriendo Málaga de venta en venta, las cuales siempre finalizaban con una choque entre dos pandas para posteriormente elegir un jurado a la ganadora.

De venta en venta

Las pandas de verdiales acudían durante las fiestas patronales y festividades a estos enclaves. Para anunciar su llegada uno de los componentes tocaba la caracola para que los vecinos supieran que habían llegado. «Este instrumento lo siguen llevando las pandas, pero no lo utilizan porque gasta mucho la voz y después es muy difícil cantar», explica. Cuando llegaban a una venta o cortijada los fiesteros hacían una rifa y el que más dinero ofrecía, a ese le cantaban. Pero también llevó su arte hasta Estrasburgo, una actuación que recuerda con especial emoción.

Con el paso de los años la fiesta ha cambiado bastante y De la Torre ha vivido en primera persona esta evolución. El veterano fiestero relata que antes la guitarra tenía menos protagonismo. A su juicio, el éxito de los verdiales es saber templar el violín con la guitarra, «y hacer coplas bonitas que no ofendan a nadie».

A sus 82 años sigue componiendo coplas que canta cuando acude con alguna panda, y recita, en honor a un amigo fallecido: «No quiero salir de fiesta que me da pena cantar, recuerdo a Joaquín Palomo 'Palomino' y los demás». Y a las muchachas: «Eres bonita y con aire, con cuerpo andaluz, tú eres la reina del baile y eso bien lo sabes tú y te queremos como a nadie».

Durante el homenaje, celebrado en la zona recreativa de El Chorro acudieron seis pandas: Santón Pitar, la Primera del Puerto de la Torre, Jotrón y Lomillas, Primera de Montes, Benagalbón y Casabermeja.