Lavado de cara para la Alcazaba

El municipio prevé tres proyectos por 2,4 millones de euros para reparar parte de la fortificación y renovar Alcazabilla

JESÚS HINOJOSA| MÁLAGA
Partes del poblado del siglo XI fueron reconstruidas en los años setenta. /CARLOS MORET/
Partes del poblado del siglo XI fueron reconstruidas en los años setenta. /CARLOS MORET

El estado de uno de los principales monumentos de la ciudad, la Alcazaba, y su entorno más inmediato experimentará una mejora de aquí a un año gracias a los proyectos que impulsa el Ayuntamiento con cargo a los fondos que percibirá del plan estatal para reactivar el empleo. Tres son las actuaciones que se pondrán en marcha en los próximos meses con el objetivo de que puedan estar concluidas para finales de este año. En conjunto suman más de 2,4 millones de euros que servirán al menos para lavar la cara a la fortificación y su zona.

La de mayor presupuesto -un millón de euros- consiste en la instalación de un nuevo pavimento en la calle Alcazabilla similar al que se colocó en el paseo del Parque en su última reforma. Este proyecto, diseñado por Rafael Martín Delgado, se ejecutará parcialmente, ya que únicamente afectará al tramo de la vía comprendido entre el cine Albéniz y la plaza de la Aduana, en el que se han practicado excavaciones arqueológicas que quedarán ocultas. El Ayuntamiento ha dejado para más adelante la renovación del tramo norte de la calle.

Ajardinamiento

Por otra parte, también están previstos 800.000 euros destinados a tareas de ajardinamiento en la falda de la Alcazaba existente junto al Teatro Romano y que se encuentra un tanto descuidada. El arquitecto Iñaki Pérez de la Fuente será el encargado de diseñar el tratamiento para esta ladera.

El tercero de los proyectos, por 602.000 euros, ha sido planificado por la empresa Yamur y consistirá en llevar a cabo actuaciones de protección de las tres casas y los baños que se conservan del poblado del siglo XI, en la zona interna de la Alcazaba, que no se visita. Partes de estas antiguas viviendas, que conservan solerías y muros originales, se encuentran a la intemperie, por lo que se cubrirán con una estructura metálica ligera que facilitará su conservación.

Además, la medida prevé dos nuevos núcleos de aseos (en el túnel de acceso al monumento y en Gibralfaro), restauración de algunas paredes, y tareas de reparación de las murallas en la parte norte de ambas fortificaciones.