Jesús García Calderón : «En muchas ocasiones, la demolición es el único efecto disuasorio real»

El fiscal superior de Andalucía apuesta por los derribos de los edificios ilegales cuando sean necesarios para romper con la sensación de «impunidad»

M. J. CRUZADO| MARBELLA
RECURSOS. García Calderón pide más medios en Marbella para combatir la corrupción. / SUR/
RECURSOS. García Calderón pide más medios en Marbella para combatir la corrupción. / SUR

Más medios, mayor coordinación entre los Cuerpos del Estado y mano firme a la hora de adoptar medidas impopulares como la demolición de viviendas ilegales son algunas de las claves que propone en la entrevista a SUR el fiscal superior de Andalucía, Jesús García Calderón, para acabar con la corrupción urbanística y con la sensación de impunidad con la que actúan los corruptos.

¿Es Marbella y los delitos urbanísticos uno de los principales quebraderos de cabeza de la Fiscalía?

La idea de delitos urbanísticos ya no es suficiente para designar algunas formas de criminalidad. Debiéramos empezar a referir la existencia de nuevos delitos geográficos porque la acción criminal modifica de manera efectiva nuestro entorno socio económico, supera el límite urbano o municipal y degrada nuestra calidad de vida. Hablamos de una realidad cambiante que merece toda nuestra atención pero no sólo en Marbella. Andalucía tiene entornos tan extraordinarios que la delincuencia urbanística o medioambiental incumbe a todos los ciudadanos. El compromiso con la ordenación territorial, con la defensa de una economía de la Cultura o con una protección medioambiental efectiva y coordinada son, en buena medida, la esencia de nuestro futuro. Quizá el quebradero de cabeza que ha terminado por llegar es el de la criminalidad inmobiliaria.

La postura del TSJA es oponerse a la demolición de las viviendas ilegales ya habitadas. ¿Cuál es la de la Fiscalía?

Creo que esa no es siempre la posición de nuestro Tribunal Suprior. La respuesta es compleja pero procuraré resumirlo en una sola frase: En muchas ocasiones, la demolición, teniendo en cuenta la escasa penalidad de estos delitos, es el único efecto disuasorio real.

¿Son necesarios más medios para combatir la corrupción urbanística?

Sí. Son necesarios más medios materiales, personales y tecnológicos, aunque somos conscientes del esfuerzo que realiza en el ámbito de sus competencias el Gobierno de Andalucía. Le aseguro que llevamos años reclamando unas dotaciones no suficientes sino mínimas para el desarrollo eficaz de nuestra labor. Casi le diría que estas peticiones, por acostumbradas, pasaban en ocasiones inadvertidas.

¿Estaban preparados para 'Malaya'? Se ha criticado que la acción de la Justicia ha llegado demasiado tarde. ¿Se ha mirado para otro lado durante estos años?

La actuación del fiscal Anticorrupción López Caballero responde a la pregunta. Mire usted, el problema que me plantea tiene tantas y tan antiguas paternidades que convendría, sin olvidar la lección del pasado, mirar con cierta ilusión el futuro.

Otro de los grandes problemas actuales es la existencia de bandas criminales organizadas que operan en la Costa del Sol. ¿Cómo combatir esta lacra? ¿Sería necesaria una mayor cooperación internacional?

El problema comienza por llevar a cabo una redefinición de lo que debemos entender por crimen organizado. La colaboración internacional por supuesto en indispensable. En mi opinión, han tenido lugar en los últimos años algunas actuaciones de la Policía Nacional y de la Guardia Civil muy afortunadas que permiten afrontar el futuro con mayor optimismo. Una mayor y más estable relación entre la Policía Judicial y el Ministerio Fiscal, junto con la creación de equipos multidisciplinares y también estables de investigación serían algunas de las claves del éxito institucional para combatir un problema que no debería crecer para no secuestrar una parte esencial de nuestro futuro. MARBELLA