El organizador de la guerra de almohadas avisa a la policía de que se le ha ido de las manos

Dice que el encuentro, que se celebra esta noche a las 23.30 horas, será «pacífico»

ALMUDENA NOGUÉS| MÁLAGA

Hermam Arnedo, organizador de la multitudinaria guerra de almohadas convocada por Internet, reconoce que la cita se le ha «ido de las manos». El pasado sábado este joven argentino afincado en Málaga envió un mensaje a cinco amigos a través del portal de redes sociales Tuenti con una propuesta: citarse hoy sábado a las 23.30 horas en la plaza de la Constitución vestidos de pijama. Lo que no podía ni imaginar es que su propuesta acabaría reclutando a más de 60.000 interesados.

La acogida ha sido tan abrumadora que Arnedo admite estar «desbordado». Tanto, que ayer este informático se puso a disposición de la Policía Nacional para ofrecerle su colaboración. «No podemos cancelar la quedada porque al ser por Internet es imparable. Lo que sí he hecho ha sido contactar con los efectivos del Distrito Centro para dejarles mis datos e insistirles en que se trata de una cita pacífica», declaró ayer a este periódico. «Nuestro objetivo es que sea algo tranquilo y divertido. No queremos molestar a nadie. Incluso hay familias que se han interesado y les animamos a que vengan. No queremos un acto violento, sólo pasarlo bien», recalcó.

Ante el éxito de la propuesta, en los últimos días Hermam ha recibido mensajes de jóvenes de todos los puntos de España pidiéndole que convocara batallas simultáneas en otros rincones. «Finalmente, a última hora, se han sumado otras 26 ciudades, entre ellas Granada, Sevilla, Córdoba, Tenerife, Madrid, Pamplona o Salamanca, pero la de Málaga será la más numerosa con diferencia», explicó Arnedo.

Récord en el Tuenti

La aceptación de su convocatoria ha llamado la atención de los propios administradores de Tuenti, que se han puesto en contacto con Hermam para comunicarle que su evento ya es uno de los que ha conseguido congregar a más gente a través de este portal de Internet, que ha permitido que su plan se difunda como la pólvora.

Las reglas de esta cita (que se prevé que dure diez minutos y nace con el reto de batir el récord Guinness de tres mil personas) son sencillas. Basta con llevarse una almohada, vestir pijama o en su defecto ropa de color blanca. Como norma, el único límite establecido es la prohibición de golpear a alguien que no porte una almohada.