Joaquín Ramírez: «Si hubiera querido, habría seguido, y con mayor respaldo»

Tras ocho años como máximo líder de los conservadores malagueños, este abogado dice adiós en el décimo congreso provincial del PP que hoy comienza

ANTONIO M. ROMERO| MÁLAGA
DESPACHO. El todavía líder de los populares, en el que ha sido su lugar de trabajo en los últimos años. / YOLANDA MONTIEL/
DESPACHO. El todavía líder de los populares, en el que ha sido su lugar de trabajo en los últimos años. / YOLANDA MONTIEL

Joaquín Ramírez (Málaga, 52 años) dejará este fin de semana de ser el líder del PP en la provincia. Tras ocho años en el cargo dirá adiós en el X Congreso Provincial que hoy y mañana se celebra en el Palacio de Ferias de la capital con la asistencia de 970 compromisarios, representantes de los casi 28.000 militantes de la formación. Este abogado se marchará en un momento dulce y se despedirá de una intensa actividad orgánica de quince años, primero como secretario general (1993-2000) y luego como máximo mandatario de los conservadores malagueños. Cederá el testigo al concejal de la capital y actual número dos de los populares, Elías Bendodo.

¿Se ha hecho a la idea de su marcha?

Sí. Soy una persona madura y realista. Me he hecho a la idea, sé dónde estoy y qué pasos doy.

¿Se marcha por voluntad propia?

La decisión es mía.

Se ha dicho que le invitaron a marcharse.

Yo soy una persona buena, educada y tolerante, pero no soy manipulable.

Usted quería seguir y así lo dijo.

Si hubiera querido seguir, seguiría porque tengo la suerte y el privilegio de haber tenido la práctica unanimidad del partido para volver a presentarme. En este congreso el respaldo que hubiera tenido sería mayor que nunca.

¿Se va dolido con alguien del PP?

No.

¿Cree que los peores enemigos políticos están en el propio partido?

Eso es un tópico. Lo único que quiere decir es que, a veces, los miembros de un mismo partido pueden disputarse un espacio, o un cargo o una responsabilidad, eso es humano y normal. Nunca he tenido enemigos personales en la política, lo digo con toda sinceridad y claridad. El que se haya enemistado conmigo en lo personal, allá él. Si he tenido discrepancias con propios y extraños ha sido con motivo del servicio y convencido de que tenía la razón, pero lo he hecho con toda lealtad.

¿Ha tenido enemistades políticas dentro de su partido?

He tenido disputas políticas, claro que las he tenido, es imposible que no las tenga.

¿Se ha sentido traicionado en algún momento por alguien?

(Se lo piensa). A veces las sensaciones que uno tiene son sensaciones del momento y hay que verlas con distancia. Y con distancia, yo estoy por encima de esas cosas.

Se va un momento dulce tras haber conseguido unos buenos resultados electorales.

Sí. Los resultados electorales son de todos y ponerlos a mi nombre sería muy presuntuoso por mi parte.

En lo positivo, ¿con qué se quedaría de estos ocho años?

Con la idea de haber venido a la política, haber traído tantos amigos y haber hecho amigos. A la política no se viene a hacer amigos, pero yo he hecho muchos y muy buenos, tanto dentro como fuera del partido. Me quedo con el orgullo de haber defendido los intereses de Málaga siempre, con lo difícil que es eso porque los intereses de tu provincia pueden chocar con los de otra, incluso dentro del mismo partido. Creo que hay unos intereses de Málaga que son distintos y a veces enfrentados a los intereses de otras provincias. Y no soy localista, ni provinciano ni cateto.

¿A Málaga se le ponen piedras en el camino de su desarrollo?

De toda la vida.

¿Y lo peor de estos años?

No hay nada que sea lo peor.

Optó dos veces a presidir la Diputación y no lo consiguió, ¿decepcionado?

La presidencia de la Diputación de Málaga no era un objetivo personal, nunca lo ha sido. Siempre he dicho que he sido candidato dos veces, no seiscientas, pero sobre todo lo que he dicho es que ser presidente de la Diputación nunca ha sido la ilusión de mi vida, por lo que nunca será una frustración personal. Ganar en la Diputación es un deber que hemos logrado siempre, pero no con suficiente distancia para poder gobernar.

¿Cómo son sus relaciones con Javier Arenas, presidente regional del PP?

Siempre han sido buenas. Nos conocemos bastante desde hace muchos años; él ha tenido sus responsabilidades, yo las mías; yo he sido siempre muy claro, él también y aquí estamos.

¿Y con Celia Villalobos?

He tenido con ella las mismas relaciones que tiene todo el mundo que está en lo público, con altibajos, con complicaciones, ella es una mujer muy apasionada.

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