Detenida una pareja por agredir a un hombre que intercedió en la pelea que mantenían

La víctima dice que les vio empujarse y preguntó a la joven si estaba bien El agredido recibió un golpe con un objeto contundente, patadas y puñetazos

JUAN CANO
VÍCTIMA. Marco Antonio Nieto, en el bar que regenta. / FRANCISCO JIMÉNEZ/
VÍCTIMA. Marco Antonio Nieto, en el bar que regenta. / FRANCISCO JIMÉNEZ

Iba de camino a casa cuando se topó con una pareja discutiendo en la calle. Marco Antonio Nieto, malagueño de 40 años, vio que empezaban a empujarse y decidió intervenir. En ese momento no pensó en lo que le sucedió al profesor Jesús Neira, que lleva hospitalizado desde hace dos meses tras sufrir una agresión por mediar en una pelea entre novios. A él le ha ocurrido algo parecido, «aunque a diferencia del caso del profesor, a mí también me pegó ella», matiza. Y afortunadamente, no ha caído en coma, como le pasó al docente madrileño. Marco Antonio recibió un golpe con un objeto contundente en la frente, donde le dieron seis puntos de sutura; sufrió una luxación en el codo izquierdo, que se le salió al caer al suelo; y contusiones en distintas partes del cuerpo por las patadas y puñetazos que le propinaron, según su testimonio. Los presuntos agresores, dos jóvenes de 25 y 26 años de origen británico, fueron detenidos. Los hechos sucedieron a las tres de la madrugada del viernes en Benalmádena. Al salir de trabajar, la víctima -que regenta en la localidad el bar Mejillonera Bivalvos y Compañía- fue con un amigo a tomar una copa en un pub. «No me gustó el ambiente, porque había gente discutiendo, y decidí irme a casa», relata Marco Antonio Nieto. De camino a casa, cuando iba por la avenida de Bonanza, vio a una pareja discutiendo acaloradamente. Escuchó a la joven gritar 'fuck off (jódete). Eran británicos. «Se estaban empujando. Entonces, él se dio la vuelta como para irse y ella se agachó, como quien está cansado tras una carrera. Me miró y vi que estaba llorando», cuenta. Marco Antonio, que estaba al otro lado de la acera, se dirigió a ella en inglés. «Are you ok? (¿estás bien?)», dice que le preguntó. Pero la joven, en lugar de contestarle, empezó a insultarlo, según el testimonio del agredido. «Entonces, el chico, que ya se había alejado caminando, se dio la vuelta. Entendí que decían 'fucking doing?' (¿qué puñetas estás haciendo?). Yo abrí los brazos y le dije que no quería problemas, pero él se dirigió hacia mí e intentó golpearme, pero pude esquivarlo», asevera. Mientras intentaba evitar la agresión, notó que alguien le agarraba del brazo derecho. Al girarse, comprobó que era ella, pero no tuvo tiempo de reaccionar. «Me pegó con un objeto negro y alargado, una especie de porra o una barra de hierro». Dice que sintió un mareo del golpe y se resbaló. «Caí con todo el cuerpo sobre el brazo izquierdo y el codo se me salió de la articulación», recuerda. Herido Marco Antonio se quedó de rodillas en el suelo, intentando comprobar qué le había sucedido en el brazo, cuando -según su versión- empezó a recibir patadas y puñetazos por todo el cuerpo. Entonces, aparecieron unos chavales del pueblo que lo conocían y acudieron a socorrerle. Al verlos, la pareja salió corriendo. Uno de los jóvenes que le ayudó persiguió a los presuntos agresores y consiguió alcanzar a uno de ellos. Acto seguido, una patrulla de la Policía Local de Benalmádena que se encontraba en la zona acudió rápidamente al lugar y se llevó detenidos a los dos británicos.