Melilla celebra el Día sin Coche entre peticiones para diseñar un carril-bici

La Ciudad cortó al tráfico el Paseo Marítimo hasta las 14.00 horas para el disfrute de las familias, que lo invadieron con bicicletas y patines

FRANCISCO PALMA
PRUEBA. Un grupo de niños se dispone a tomar la salida en el paseo ciclista que coincidió con la celebración del Día Sin Coche. / USAGRE/
PRUEBA. Un grupo de niños se dispone a tomar la salida en el paseo ciclista que coincidió con la celebración del Día Sin Coche. / USAGRE

Melilla disfrutó ayer de una jornada festiva. No sólo por tratarse de un domingo más, sino por la celebración del 'Día Europeo sin Coche', una iniciativa que persigue que el peatón recupere más espacios, que las ciudades dejen de mirar hacia el asfalto como único medio para garantizar las comunicaciones diarias o que los usuarios de los vehículos se conciencien de lo vital que supone para la conservación del planeta un uso racional de estos. Como símbolo de todo esto, el Paseo Marítimo permaneció cortado al tráfico hasta las 14.00 horas en el tramo comprendido entre las calle Cabo Antonio Mesa y el Puente Ciudad de Málaga, un gesto que sirvió para que grupos de familias enteras -tanto a pie, como montadas sobre patines o bicicletas- ocupasen la calzada, reivindicando así más espacio para el disfrute de unas zonas públicas que diariamente están destinadas exclusivamente al tráfico rodado.

Carril-bici en Melilla

Aprovechando la importancia de este día, distintas entidades defendieron sus propuestas para un mejor diseño de las ciudades, de acuerdo a los principios de sostenibilidad y desarrollo sostenible. De este modo, la Federación Melillense de Ciclismo defendió ayer la creación de un carril-bici en la ciudad, puesto que «no hay ninguno». Según los datos que manejos su presidente, Guillermo Moreno, éste tendría un gran número de seguidores en Melilla, puesto que se trata de «una ciudad pequeña, donde se disfruta de un clima agradable la mayor parte del año y que cuenta con una orografía llana en su mayoría que la hace idónea para ir andando o en bicicleta».

Los técnicos de la Federación Melillense de Ciclismo incluso cuentan con un estudio sobre un hipotético trazado del carril-bici. Con la intención de conectar el Real, uno de los barrios más poblados, con el centro de la ciudad, la propuesta contempla que esa vía especial discurriera «paralela a la carretera de Altos de la Vía, que cuenta con anchura suficiente», según la tesis de Moreno. De esta forma, quedarían interconectados de forma segura puntos como el Mercado del Real, la iglesia de San Agustín (por su parte lateral), la zona del Hospital Militar hasta la vía que desemboca en la avenida de Antonio Díez y desde ese punto, hasta la Plaza de España.

Esta red podría enganchar de forma fácil con otro carril que podría discurrir por todo el Paseo Marítimo hasta la Plaza de España, con lo que se vertebraría un camino perfecto para el uso de los ciclistas, sin el riesgo que conlleva compartir calzadas con los vehículos.

Fiesta de la bicicleta

Coincidiendo con el Día sin Coche, la Federación Melillense de Ciclismo organizó su tradicional 'Fiesta de la Bicicleta' un evento que congregó a más de 200 personas que acudieron a la línea de salida con su bici a cuestas. Unos participantes que portaron camisetas con un mensaje claro: 'Por un uso racional del coche, todos en bici'.

El paseo arrancó sobre las 10.45 horas desde la explanada de San Lorenzo. La caravana se dirigió después hacia el barrio de El Real recorriendo las calles Actor Tallaví, General Polavieja, General Astilleros hasta alcanzar la calle La Legión. Posteriormente se dirigieron hacia el Paseo Marítimo Mir Berlanga y la Plaza de España, atravesando varías vías del centro hasta la llegada a la meta, en la Explanada de San Lorenzo donde todos los ciclistas participaron en el sorteo de diferentes artículos para la practica del ciclismo.

Antes de que se iniciase el paseo urbano, Moreno hizo una defensa y un homenaje a la bicicleta, «una máquina que supone mucho más que un material deportivo, ya que se está concibiendo como un medio de transporte bastante interesante para los desplazamientos por la ciudad, como ocurre en muchas ciudades europeas».

Con jornadas como la de ayer, la federación ciclista pretende «aportar una conciencia cívica sobre el uso del coche», que debe ser usado «en su justa medida», considerándolo innecesario para los desplazamientos cortos.