La malagueña Carmen Herrera logra el único oro en yudo para España

La deportista suma su segundo metal dorado en la última jornada del torneo tras el obtenido en Atenas 2004

EFE
EMOCIÓN. Carmen Herrera celebra en el podio su victoria. / JAVIER REGUEROS/
EMOCIÓN. Carmen Herrera celebra en el podio su victoria. / JAVIER REGUEROS

Repite experiencia y a lo grande. Ya lo logró en Atenas 2004 y vuelve a brillar en el Gimnasio de los Trabajadores. La yudoca malagueña Carmen Herrera consiguió ayer, en la última jornada del campeonato de yudo, la primera medalla de oro para la delegación española en esta especialidad al batir a la mexicana Lenia Rubalcaba en la final de la categoría de menos de 70 kilos.

«Esto es la cumbre de mi carrera. La he coronado con el mejor regalo: la medalla de oro», dijo emocionada la atleta de 33 años tras conquistar su metal. Herrera, vendedora de cupones, y Rubalcaba, disputaron un combate a brazo partido y de gran movilidad sobre las cuatro esquinas del tatami, ambas tratando de no ceder la iniciativa a su rival.

Así transcurrió la mitad del combate hasta que Herrera consiguió conectar dos 'yukas' consecutivas que le pusieron la victoria al alcance de la mano a poco que supiese administrar su ventaja, pero Herrera, nada conservadora, se fue de nuevo al ataque para zarandear a Rubalcaba con un 'ippon' y adjudicarse la victoria.

Gran dureza

«Fue un combate muy duro. Durísimo. El más duro del campeonato. Ella me conoce mucho y se había preparado muy bien, me consta», explicó la malagueña. «Yo no me planteo los combates. Sólo me concentro, concentro todo el yudo que llevo practicando todos estos años y lo proyecto en mi rival; y no veo nada, sólo a la chica que tengo delante y lo que está haciendo», explicó para dar a entender cómo había encarado la final.

«Esto es la guinda final», dijo de su medalla, la tercera de España después de la plata y el bronce cosechados en la segunda jornada por Marta Arce y María Mónica Merenciano, aunque ayer otros tres yudocas se quedaron a las puertas de la medalla de bronce: Abel Vázquez, Rafael Moreno y Sara de Pinies.

«Es que el nivel ha subido mucho y ya no hay nada fácil. Hay un alto rendimiento y aquí viene gente que hace cosas nuevas y te sorprende», defendió la campeona olímpica a sus compañeros, que en su opinión cuajaron una gran actuación en estos Paralímpicos de Pekín.

Lluvia de metales

Si por algo ha destacado la delegación española durante la jornada de ayer en los Paralímpicos de Pekín es por los numerosos metales que obtuvieron en el 'Cubo de Agua'. Salieron con seis medallas, tres de ellas de oro.

La nadadora aragonesa María Teresa Perales continúa a ritmo de presea diaria y ayer se adjudicó el oro en los 200 metros libres con un tiempo de 2:47.47, con lo que ya lleva dos, además de la plata de la segunda jornada y el récord del mundo del primer día.

El donostiarra Richard Oribe, con parálisis cerebral, conquistó el oro en los 200 libre y batió de paso el récord del mundo, que dejó en 2:55:81 después de una carrera memorable en la que no dio opción a ninguno de sus rivales. «En Atenas 2004 perdí el oro. Es estupendo haberlo recuperado», declaró Oribe. El tercer nadador que hizo sonar el himno español fue Enhamed Mohamed Yahdid, quien batió su segundo récord mundial en los 100 metros mariposa S11 (atletas con ceguera total).

Por otra parte, en el ciclismo se sigue destacando entre los participantes españoles al lograr el bronce el barcelonés Juan José Méndez en la prueba de persecución individual LC4. También sorprendió la velocista Eva Ngui al colgarse un bronce en la prueba de 100 metros para deficientes visuales con una marca de 12:58 segundos.

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