Raúl Sénder, actor: «Si me piden que cuente un chiste, me ponen en un brete»

Proclama que es malagueño hasta las trancas/ Estudió Arquitectura Técnica/ Prefirió trabajar jugando y se hizo actor/ Políglota / Cupletero frustrado/ Tiene salud, dinero y mucho amor

UNA ENTREVISTA DEGEMA MARTÍNEZ
ACCESIBLE. Raúl Sénder es un hombre afable, abierto y un gran conversador. / SALVADOR SALAS/
ACCESIBLE. Raúl Sénder es un hombre afable, abierto y un gran conversador. / SALVADOR SALAS

Jubilarse para seguir trabajando. No me diga que eso no es una gracia.

Bueno, la palabra júbilo viene de alegría..

Pero la palabra trabajo, no.

Si es que yo durante cuarenta años he engañado a la gente haciéndoles ver que trabajaba. No se daban cuenta de que me pagaban por divertirme. Yo he cobrado por jugar y eso es un privilegio. Actuar para mí es un juego.

Me cuentan que usted hizo una carreta técnica.

Sí. Arquitectura. Bueno, tengo la carrera de arquitecto técnico, que es aparejador. Podía haber seguido hasta haber acabado, porque mi padre sí era arquitecto, pero me entró el venenillo del teatro. Tengo todos los conocimientos, porque con mi padre he hecho mediciones, presupuestos, papeles... Sé lo que es una obra de arriba abajo; desde que se dibuja el primer proyecto. De hecho, y esto no es una petulancia, yo dibujo muy bien.

Así que Pedro Corren o Pier Cohen. ¿Sus alter ego?

Son los nombres con los que firmaba las adaptaciones cuando yo escribía guiones, para registrarlas en Autores. Pedro Corren, y la versión en francés y judío, que era Pier Cohen. No estaba bien visto eso de la comedia escrita por Raúl Sénder, dirigida por Raúl Sénder y producida por Raúl Sénder... Yo lo producía, ponía mi dinero, lo interpretaba, lo preparaba, pero mi nombre solamente aparecía en la cartelera, como actor.

«La gente me quiere más que me admira». Para un profesional ¿eso es lo mejor?

Para un cómico como yo, sí. Y en Málaga ya no es que me quieran, es que me adoran. La lío. Los besos, la gente. ¿Raúl, monstruo! ¿Hijo, qué gracioso eres! Eso a mí me gusta. Yo soy un privilegiado en Málaga. Me han parado los tronos delante de mí. Cuando yo presentaba en Telecinco el Tutti Frutti con las Mamas Chicho, Los Gitanos y el Cristo de Los Estudiantes pasaron delante de mí. Ya habían terminado el recorrido oficial y entonces, en lugar de cantar la marcha procesional, con el mismo tono, se pusieron a cantar: ¿Mama chicho me tocaaaaaa!

Así que de maño, nada.

No ejerzo. Nací en Zaragoza como podía haber nacido en Cuba. Yo soy malagueño hasta las trancas. He filtrado lo que he vivido, olido y sentido en Málaga; y eso es Raúl Sénder. Raúl Sénder está impregnado de Málaga. Yo llegué a aquí con un año y pico. He bailado con los Coros y Danzas de la Sección Femenina y en los Coros y Danzas de Educación y Descanso; con lo cual he recorrido medio mundo bailando verdiales; me sé todos los bailes de Málaga, de todos los pueblos. Me he recorrido Nueva York, Europa entera con el nombre de Málaga. Yo era Málaga.

Habla inglés, francés...

Italiano, castellano y catalán. Divinamente. El último que aprendí fue el italiano, en un curso de esos intensos por correspondencia de 'Aprenda italiano en 15 días'.

Y yo que me creía que jamás se podía aprender nada con eso.

Tiene una explicación: en aquella época las canciones italianas en España eran las que bailábamos en los guateques. Yo tenía ya ese fondo de armario de palabras en italiano. Me fue fácil. Tardé cuatro o cinco meses en aprenderme los tiempos verbales; los giros.

¿Cómo se lleva con la mala leche?

Depende. Es que la pregunta... o sea

Se lo preguntaba porque parece que a un humorista siempre se le presupone buen humor.

Yo soy artista o actor el rato que trabajo. Cuando echo el cierre, yo dejo de ser humorista. Si me piden que cuente un chiste me ponen en un brete. No sé ningún chiste. Nunca llevo preparado ningún chiste. Tengo que recordarlo. Yo no ejerzo de humorista jamás.

Y supongo que le pedirán chistes.

Yo, sabiéndolo, llevaba en el bolsillo tres papelitos con chistes apuntados. Iba a una fiesta y pensaba: me va a hacer contar algo. Para no meter la pata, llevaba un papelito con tres chistes.

Y eso de que le pidan chiste, debe joder. Con perdón.

¿Muchísimo! Es como un atraco a mano armada. A una señora le dije: ¿y si fuera dentista usted me pediría que le sacara una muela aquí mismo?. Yo no soy artista más que cuando tengo delante las luces y estoy en el escenario y veo al público. Ahí algo cambia dentro de mí.

¿Son buenos tiempos para la risa?

No. La gente vive muy crispada.

Dígame ¿cuál es la copla de su vida?

Todas. Yo soy un cupletero frustrado. Me sé todas las coplas del mundo. Me sé las letras de todas las canciones. Me acuerdo de los decorados de los espectáculos que vi en el Cervantes. La copla de mi vida, quizá porque me contó la verdadera historia de la canción, es 'Ojos verdes'. Sé cómo se parió esa canción.

Compártalo.

Me lo contó el propio autor. Es una picardía. Sólo la gente muy amiga de Rafael de León sabe cómo se gestó y de dónde salió. Fue una historia de amor de un solo día...

¿De él?.

De él.Una historia de una tarde-noche de amor. Cuando acabó, se quedó tan traspuesto que, en una servilleta de tela, escribió todo lo que le salió, del tirón. No tuvo que buscar ni la rima. En lugar de 'apoyá en el quicio de la mancebía' era 'apoyao' en el quicio de la mancebía. La mancebía eran las ventas que había en Sevilla. 'Pasaban los hombres y yo sonreía, hasta que en mi puerta paraste el caballo'.

Ajá

Te cuenta la historia de cómo fue de verdad; quién iba a caballo, por qué iba a caballo... Donde ponía 'o' puso 'a', y así la cantó Concha Piquer.

La historia de amor entre dos hombres.

Claro. Un romance de un día entre dos hombres: Un guardia de asalto, que iba en un coche; y bajó un tío a pedirle fuego a otro, y ese otro le dijo: enciende aquí (se abre el ojo). De ahí vino el cachondeo. Se tomaron un algo y como era una venta, arriba tenían habitación.

¿Y la copla más tremenda jamás cantada?

'Te he de querer mientras viva', 'Cárcel de oro'... Era contar una vida en tres minutos. ¿Canciones tremendas? La Loba.

Tres cosas hay en la vida...

Salud, dinero y amor.

De salud, ya veo que está que se sale.

Divino.

De dinero, me dicen que va bien.

He sido siempre una mezcla entre catalán, judío y alemán. Sé ganar el dinero, sé gastarlo, pero jamás lo he tirado. No soy hombre de casinos, no soy hombre putero, ni tengo doble vida. Como he trabajado tantísimo, lo he creado y no he tenido tiempo de gastar al ritmo que ganaba. No soy rico de yate, pero me aseguré mi vida. He visto como otros que iban más deprisa se han arruinado, se han metido en la droga... Yo no sé lo que es un porro. He sido siempre un hombre muy ordenado.

Y de amor -o de amores- ¿cómo anda?

Divinamente. De amor. Divinamente. Soy un hombre feliz. Siempre he sido muy consecuente. No he sido de picoteo.

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