El campo de los girasoles fotovoltaicos

Un proyecto empresarial en colaboración con el CSIC pone en marcha en Casabermeja un novedoso huerto solar giratorio que aumenta la producción de energía eléctrica a menor coste

ANTONIO FUENTES
SEGUIDORES. Los paneles cambian de posición cada doce minutos. / A. FUENTES/
SEGUIDORES. Los paneles cambian de posición cada doce minutos. / A. FUENTES

¿Se imagina una máquina a la que introduce tres euros el uno de enero y el 31 de diciembre le devuelve 5.000? Pues existe. Y comenzará a funcionar en sólo dos meses a las afueras del municipio de Casabermeja. Se trata de un huerto solar, pero no como los que conocemos hasta el momento, que es capaz de producir más que el resto gracias a su avanzada tecnología.

La empresa Rayosol Instalaciones ha sido la encargada de poner en marcha este novedoso proyecto que cuenta con un total de 150 seguidores solares distribuidos en una superficie en pendiente de 26.000 metros cuadrados orientada al Sur, con ausencia total de sombras.

Lo curioso de estas máquinas, desarrolladas por el Instituto de Automática Industrial, dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), es que consiguen producir, al estar en movimiento, un 40% más de electricidad al año (unos 5.000 euros), que las placas solares fijas, con un coste de sólo tres euros de mantenimiento.

Estos 'girasoles eléctricos' utilizan un sistema hidráulico que acciona a un total de 10 unidades cada vez que entra en funcionamiento, en lugar de los tradicionales motores eléctricos. Pero el gran mérito de esta patente reside en la capacidad de captación de la energía solar. Hasta el momento, los seguidores solares más grandes que se habían instalado en otras zonas contaban con una placa de unos 250 metros cuadrados de superficie y accionada por un motor. Ahora, en Casabermeja se ha conseguido que un sólo motor sea capaz de poner en marcha a un total de 10 seguidores solares, de 35 metros cuadrados cada uno, por lo que se aumenta la superficie que capta el sol en hasta 100 metros cuadrados, convirtiéndolo en el equipo de seguimiento solar más potente del mundo.

Aunque esa es la superficie máxima que pueden controlar, los seguidores instalados en este huerto son de 30 metros cuadrados cada uno, por lo que aumenta en 50 metros cuadrados a los conocidos hasta el momento.

Los paneles están programados de forma astronómica para moverse cada doce minutos y disponen de un sistema integrado de detección de intrusos.

Por si fuera poco, otra de las ventajas de este sistema, según explicó Mark Wikholm, director de Rayosol, es que, en términos ambientales, se evitará la emisión al año de 430 toneladas de dióxido de carbono, 2.200 kilogramos de dióxido de azufre y 2.800 kilogramos de óxidos de nitrógeno».

El huerto solar cuenta con tres plantas de producción, de 50 seguidores cada una, capaz de producir 715.000 kilovatios de electricidad al año, suficiente para el consumo de unas 250 viviendas. La inversión de este proyecto llega hasta los 2,4 millones de euros.

Para Félix Gil, accionista mayoritario de la empresa Girasoles Eléctricos, que comparte la patente con el CSIC, avanzó que estos seguidores son considerados de primera generación, pero que ya están trabajando en una evolución que permitirá aumentar la superficie de cada unidad hasta los 42 metros cuadrados. Este proyecto se está desarrollando en Santana Motor y podría estar listo en dos meses.