Muere una joven y cuatro personas resultan heridas en dos tiroteos en Puerto Real

La Policía investiga si se trata de un asunto de drogas, de un robo o de un asalto cometido al azar

SILVIA TUBIO
EN EL LUGAR. Los agentes recaban pesquisas en la vivienda donde la joven fue asesinada.  / EFE/
EN EL LUGAR. Los agentes recaban pesquisas en la vivienda donde la joven fue asesinada. / EFE

Dos jóvenes armados con escopetas de caza rompieron a disparos la madrugada de ayer en la zona rural de El Marquesado, en Puerto Real. Por delante se llevaron la vida de una joven de 19 años, Tamara Leyton Aguera, y dejaron también heridas a otras cuatro personas, tres de ellas familiares directos de la difunta. La Policía comunicó desde primera hora que estaba indagando en todas las hipótesis posibles, las cuales van desde un crimen al azar, el móvil del robo o un ajuste de cuentas.

La larga noche que vivieron los vecinos de El Marquesado comenzó a la una y media de la madrugada. A esa hora, Manuel S. G., de 43 años, pedía auxilio a los servicios sanitarios y a la Policía. Acababa de recibir varios impactos en una pierna y el tórax. El herido llamaba desde su casa, donde se había refugiado después de ser atacado por unos desconocidos, dijo a los agentes.

Este hombre vive en una finca situada en un carril de tierra, de nombre Colibrí, y a varios kilómetros de distancia de la vivienda donde posteriormente fue tiroteada Tamara y su familia. Manuel o Manolo como le llaman sus allegados, vive solo, es soltero y abandonó el Ejército hace unos años. Según relató, a la una de la madrugada estaba conectado a Internet cuando escuchó un ruido que provenía de la casa anexa a la suya. Esta persona se construyó dos casas, separadas por un muro y una puerta metálica; la que está más cercana al carril está vacía en estos momentos.

Como pudo comprobar la Policía, los autores de los disparos rompieron el cristal de una ventana y fue eso lo que oyó la primera víctima, que salió a ver lo que pasaba. Nada más cruzar la puerta, comenzaron a disparar contra él. Los perdigones de los cartuchos le alcanzaron la femoral, el tórax y le rozaron la cara. A duras penas pudo entrar de nuevo a su casa, cerrar la puerta blindada de la entrada y alertar a la Policía.

Sin forzar nada

Los agentes de la Policía Científica rastrearon la vivienda y comprobaron que los supuestos ladrones se habían marchado sin forzar nada, tan sólo habían fracturado un cristal. Mientras este vecino era trasladado al hospital, otra vivienda de El Marquesado era escenario del segundo tiroteo.

Dos jóvenes que viajaban en un vehículo oscuro se adentraron en una finca apartada del carril Zurraque. Los dueños de la casa dormían, salvo una de sus hijas, Tamara, que escuchó a los perros ladrar y un coche que se aproximaba. Al salir para comprobar quién venía, dos individuos le dispararon a muy corta distancia.

Los perdigones impactaron en su cabeza, provocándole la muerte en el acto. Las detonaciones despertaron al resto y conforme se aproximaban a la puerta y salían, eran disparados. La madre de Tamara, que acudió al rescate de su hija que estaba tumbada en el suelo, fue herida en el abdomen. Su esposo, que fue el único que salió ileso, pudo arrastrarla hasta introducirla de nuevo en la vivienda. Las otras dos víctimas son un hermano de Tamara de 25 años y un sobrino, de 14. Los dos individuos, tras descargar 23 cartuchos, se dieron a la fuga en un coche de color oscuro. Todos los heridos, salvo el menor que presentaba lesiones leves, fueron trasladados en ambulancia al hospital de Puerto Real.