Alonso González: «Hay que decirle a la gente que otra forma de moverse es posible»

«Hace mucho que los conductores no me pitan, cada vez son más comprensivos», dice. Reclama una red de carriles desde los barrios hasta los principales puntos de la ciudad

I. LILLO|
Alonso González. / SUR/
Alonso González. / SUR

El tiempo le ha dado la razón. Ruedas Redondas, la asociación de usuarios de la bicicleta de Málaga, fue fundada en julio de 2000, cuando los altos precios del combustible y la posibilidad de dejar el coche aparcado sonaban a chino. Ocho años después, su presidente, Alonso González, repasa los principales avances y carencias de la ciudad en cuanto a movilidad sostenible.

¿Cuántos malagueños utilizan ya la bici como medio de transporte?

El número de usuarios va en aumento. Un estudio de la EMT estima que unas 1.500 personas la utilizan a diario en la capital, lo que supone unos 5.000 desplazamientos. Aún está lejos de los 800.000 movimientos que se producen en la ciudad un día cualquiera. Cada vez se ve más gente con ropa bien vestida, de calle, que va al trabajo y a la oficina, sobre todo mujeres. Eligen ir en bici, no es por necesidad.

¿Cuáles son sus principales reivindicaciones?

Hace falta una infraestructura mínima de carriles bici. El Ayuntamiento se ha decidido a hacerlos y estamos dispuestos a colaborar. Lo principal es que sea una red coherente, que puedas ir de un sitio a otro sin abandonar la red, lo que hay ahora no sirve para nada, porque tienes que coger tramos de calzada normal para ir a los puntos clave de la ciudad. Pero hay que plantear que los carriles bici tengan éxito, mediante campañas de divulgación en los barrios y en los colegios, para decir a la gente que es posible moverse en bici.

¿Qué ocurre con la higiene?

Suda menos que andando y sólo los primeros días. Depende de la distancia, los estudios de movilidad dicen que en menos de cinco kilómetros es el transporte más eficaz, es más rápido que cualquier otro. Después de un poco de entrenamiento ya no suda nada, es más suave que andar, el viento ayuda y refresca. Y te sientes mejor cuando llegas al trabajo, porque vas haciendo ejercicio. Más feliz.

¿Es seguro?

Hay muchas cosas que desmitificar. Dicen que es muy peligrosa, pero si va por un carril bici o por el paseo marítimo no hay problema. En la calzada, hace mucho tiempo que no me pitan, los conductores se conciencian, son más comprensivos.

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