Chema Lumbreras reinterpreta el mundo de los cuentos en su nueva exposición en Alfredo Viñas

El artista malagueño mantiene su iconografía de animales humanizados en un montaje con sus últimos trabajos

A. J. L.
RATAS. Lumbreras, junto a una de sus obras. / SALVADOR SALAS/
RATAS. Lumbreras, junto a una de sus obras. / SALVADOR SALAS

Los tres cerditos descansan en lo alto de una rama que se apoya contra la pared. Están muertos de risa. Observan desde arriban los esfuerzos torpes del lobo, que parece a punto de romperse el oscuro traje de chaqueta que le cubre el cuerpo. Ellos, los cerditos, van más cómodos: pantalón corto azul marino y camisa blanca. Los cuatro forman parte de 'Aullidos (buscando una casa)', una de las piezas con las que Chema Lumbreras regresa a la Galería Alfredo Viñas. Una escultura que bien puede trazar el hilo conductor de nuestra exhibición.

Lumbreras (Málaga, 1957) presenta una selección de su obra reciente. Una veintena de creaciones que profundizan en su particular universo creador, habitado por animales humanizados: ratas, ranas y cerdos vestidos como para ir a trabajar. O para salir a dar una vuelta. En esta ocasión, Lumbreras ofrece al espectador «un mundo fabulador», una interpretación de los cuentos que, por ejemplo, presenta al lobo feroz como un pobre paria.

Las narraciones de los cuentos clásicos conviven en Alfredo Viñas con otras historias. La del arte o la que se asoma en los telediarios. Esta última aparece en el díptico 'Bui doj', un lienzo verdoso que trae a la memoria aquellos monitores de fósforo de los primeros ordenadores personales o a las imágenes televisivas que presentaron los bombardeos sobre Bagdad como la pantalla de un videojuego antiguo.

Un mundo para fabular

Alfredo Viñas reivindica esa «fabulación del mundo contemporáneo» como una de las constantes en el discurso de Chema Lumbreras. «Se trata de un artista que tiene un universo propio, trabaja con ideas y lanza guiños al mundo del cine, el cómic o los cuentos infantiles. Después, con todos esos elementos elabora una alegoría para la fabulación», argumenta el galerista.

Lumbreras también puede convertirse en un personaje de sus fabulaciones. Sería el caso de 'La feria de los objetos perdidos', donde el artista se presenta como un ratón enfrentado a un laberinto. Para Alfredo Viñas, una metáfora de las decisiones que debe tomar un creador para encontrar la salida a su propia expresión artística.

El galerista también destaca la variedad de formatos que se pueden encontrar en la exposición de obra reciente de Lumbreras. Preside el montaje el óleo sobre lienzo 'Ciento volando', que comparte protagonismo con 'Orilla', otro lienzo que cierra la exposición. Entre uno y otro, instalaciones como 'Crisálida' o 'Dándoles con queso' y las pinturas sobre aluminio de 'Ascenso y caída'. Sin olvidar la delicadeza de los dibujos sobre papel, 'Cerillera' sobre todo. Una pequeña joya.

Fotos

Vídeos