Hallan un sarcófago romano de plomo en una necrópolis cerca del yacimiento de Carteia

Los arqueólogos que encontraron este vestigio histórico creen que data del siglo III después de Cristo. Representantes de Cultura visitaron la zona

SUR
CARTEIA. La zona sanroqueña sigue ganando en valor histórico y patrimonial con los nuevos hallazgos. / GARCÍA TÉLLEZ./
CARTEIA. La zona sanroqueña sigue ganando en valor histórico y patrimonial con los nuevos hallazgos. / GARCÍA TÉLLEZ.

Los arqueólogos encargados de supervisar la construcción de una Planta de Hidrógeno de Cepsa en San Roque hallaron una necrópolis romana cercana al yacimiento de Carteia.

Además de restos óseos y monedas, destaca un sarcófago de plomo de época romana datado aproximadamente en el siglo III después de Cristo.

Según relataron a Europa Press fuentes de la delegación Provincial de Cultura, el hallazgo se produjo durante el transcurso de las obras de construcción de la nueva planta.

Debido a la cercanía de Carteia, la empresa contrató a Astarté Estudio de Arqueología, que supervisa dichos trabajos.

Así, tras realizar cuatro sondeos comenzaron los movimientos de tierra, que dejaron al descubierto la primera tumba de una necrópolis, formada por una cubierta de tegulas (teja romana) que contenía un sarcófago de plomo.

Tumbas

Ante la aparición de este sarcófago, los técnicos del área provincial de Cultura, visitaron el lugar y determinaron la necesidad de proceder a una excavación en extensión. Tras la retirada de todos los niveles contemporáneos, la excavación manual sacó a la luz 16 tumbas de una necrópolis.

Actualmente, Astarté Estudio de Arqueología se encarga de analizar los restos esqueléticos y evaluando los datos obtenidos, como la orientación de los cadáveres, el sexo, la edad o los sistemas y ritos de enterramiento, entre otras cuestiones.

De los 16 complejos funerarios documentados hasta el momento, Cultura señaló como «el más completo» el hallado con el sarcófago de plomo ya que, según los arqueólogos de Astarté, su estado de conservación es «excelente», tras las comprobaciones oportunas.

El complejo funerario está conformado en su parte superior por una estructura denominada cuppa (con forma de cuba invertida), cubierta de tegulas (tejas), cista de ladrillos y un sarcófago de plomo. Este, a su vez, se compone de dos piezas, la caja, rectangular o trapezoidal, y una tapa.

Según indicó, todo apunta a que los restos son «del siglo III después de Cristo» ya que, en relación con la cuppa, se encontró una moneda del emperador Alejandro Severo, que gobernó en la primera mitad de ese siglo.

Además, los sarcófagos de plomo hallados hasta ahora en la Bética son datados en esta época, si bien parte de otros ajuares localizaciones durante las excavaciones pueden pertenecer a épocas más tempranas de la ocupación romana de la Bahía de Algeciras.

En el interior del sarcófago se observan restos óseos de un niño de un año. El ajuar está compuesto por una lucerna, dos tacitas y un lagrimal (recipiente de vidrio de paredes muy finas). Debido a la complejidad del enterramiento, los arqueólogos creen que es la tumba de un niño de familia adinerada de la ciudad de Carteia, que fue la primera colonia romana establecida fuera de suelo itálico.

Fundición

Los arqueólogos de la empresa explicaron que el método utilizado para la fabricación del sarcófago de plomo fue la fundición. Así, se realizaban moldes de marga o arena húmeda de las medidas requeridas para las planchas de plomo.

La decoración del mismo se hacía a molde mediante unas matrices de materia dura que, una vez modeladas en arcilla o más probablemente talladas en madera, se imprimían en el molde sobre el cual se vertía posteriormente el plomo fundido, quedando los motivos decorativos en relieve sobre la lámina de plomo. Tanto la caja como la tapadera están decoradas con cenefas de hojas de laurel.