Delgado firma un protocolo para ejecutar una planta ecológica de residuos que hervirá las basuras

El proyecto, que exige una inversión de 70 millones, permitirá el tratamiento de 165.000 toneladas anuales. El sistema elimina la recogida selectiva y permite reciclar hasta el 99 por ciento de los materiales

AGUSTÍN PELÁEZ
PLANTA. La empresa Vulcanes y el alcalde firman un protocolo para hacer realidad el proyecto. /E. G./
PLANTA. La empresa Vulcanes y el alcalde firman un protocolo para hacer realidad el proyecto. /E. G.

Las basuras no sólo sirven para ser depositadas en vertederos ni ser un problema. Su tratamiento, además de rentable, no tiene porque constituir un problema para los pueblos. Al menos eso es lo que aseguran el Ayuntamiento de Vélez-Málaga, que ayer presentó un novedoso sistema de tratamiento de residuos que permite reciclar hasta el 99 por ciento de los materiales. El procedimiento se basa en el hervido de las basuras a una temperatura y maquinarias especiales.

Con el objetivo de convertir a Vélez-Málaga en el primer municipio de España en contar una planta ecológica de tratamiento de residuos sólidos urbanos de estas características, el alcalde, Francisco Delgado (PP), firmó ayer con la empresa holandesa Vulcanes un protocolo de intenciones que tendrá como finalidad hacer realidad su ejecución a partir de junio de este año. Delgado aseguró que la inversión, que alcanzará los 70 millones de euros, podrá ser amortizada, incluyendo la obra civil, en un plazo máximo de cuatro años, ya que la planta permite abaratar costes.

El alcalde aseguró que hay empresas privadas del sector y entidades financieras interesados en participar en la iniciativa..

La instalación propuesta para el municipio ha sido diseñada para atender más del triple de residuos solidos urbanos que genera la ciudad veleña (50.000 toneladas al año), por lo que según el regidor, nace con vocación comarcal e incluso provincial. La planta elimina la recogida selectiva.

El ingeniero José Vicente Costa, que fue el encargo de explicar el mecanismo, dijo que procedimiento utilizado, denominado de autoclave ecológico, permite además transformar parte de los residuos en energía (gas metano y electricidad) y combustible (gasóleo, gasolina y queroseno).

Hervido de basuras

Actualmente, sólo existe una planta similar en Escocia que hierve la basura en termoseparadores durante 45 minutos, a 160º, con una presión de tres atmósferas. De este modo se consigue la separación de los materiales se produce de forma automática, asegura Costa. Además evita los malos olores, ya que los camiones realizan la descarga en silos cerrados.

Una vez separados los materiales en los termoseparadores, la basura queda dividida en fibra orgánica, metales férricos, aluminios, plásticos y vidrios, que pueden ser reutilizados en la fabricación de otros elementos. La fibra orgánica se destina a la generación de gas metano y electricidad, entre 20 y 30 megavatios anuales. Según Costa, de este modo tanto la planta como la ciudad se podrán autoabastecerse.

Los plásticos por su parte se transforman en combustible. «Con 25.000 toneladas de plásticos se pueden generar 15 millones de litros de combustible de gran calidad por su bajo contenido en azufres», asegura Costa.

Delgado destacó que con este proyecto Vélez-Málaga marcará un hito en materia medioambiental, ya que, además de que el proyecto es rentable para los ciudadanos y tiene garantizada su viabilidad, cumple con el Protocolo de Kioto, «lo que nos permitirá obtener ayudas de los Fondos Europeos de hasta cuatro millones anuales», dijo.

La ubicación propuesta es la zona de Taramillas, junto a la planta de tratamiento de aguas residuales. El objetivo es que en un año sea una realidad y comience a funcionar, aunque de momento no hay proyecto ni se tiene la financiación garantizada.

Participación

Delgado expresó su deseo de contar con la participación en el proyecto de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, la Diputación Provincial y la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol-Axarquía.

En este sentido, apostó por crear un instrumento jurídico para la ejecución de la planta integrado por los socios económicos, la empresa especializada propietaria de la tecnología y los ayuntamientos que quieran participar en la iniciativa. «Estamos de la primera planta de España de residuos cero», declaró Delgado.