ELECCIONES 2008 EN MÁLAGA: Ángel González: Un cachorro al asalto de las Cortes

Dirige con su amigo Nacho Uriarte Nuevas Generaciones a nivel nacional, las juventudes del PP. Es concejal en Antequera pero quiere dar el salto al Congreso

ANTONIO ROCHE
MÁLAGA. Ángel González, fotografiado hace unos días en la sede provincial de su partido. / CARLOS MORET/
MÁLAGA. Ángel González, fotografiado hace unos días en la sede provincial de su partido. / CARLOS MORET

ESTE antequerano de 28 años se codea en Madrid con Mariano Rajoy, Ángel Acebes y con los principales dirigentes del Partido Popular. Hay una razón lógica: él es el secretario nacional de Nuevas Generaciones, una organización que tiene 65.000 afiliados en toda España. Eso le obliga a viajar constantemente por todo el país. En 15 días se ha hecho más de 30.000 kilómetros, empleando para sus desplazamientos coches y hasta una avioneta particular.

Ángel González Muñoz cumplirá 29 años el próximo 9 de marzo, el mismo día de las elecciones, a las que él concurre como número cinco en la lista al Congreso de los Diputados por Málaga. Rajoy se dirige a él como 'secretario' y Arenas le llama Angelito. Celia Villalobos dice que es su 'chico' y las jovencitas suspiran por sus huesos.

Tiene la corpulencia del portero del Real Madrid Iker Casillas -mide 1,84- y guarda cierto parecido con el torero José María Manzanares. Sin embargo, él es seguidor del Valencia y su torero «más perfecto» es Enrique Ponce. En la Universidad, harto de que sus compañeros cada lunes discutieran por el Madrid o el Barcelona, él se hizo del Valencia y acude de vez en cuando a Mestalla a ver en vivo y en directo a su equipo favorito. El cabeza de lista del PP de Valencia al Congreso le ha invitado a que vea el partido de vuelta de la Copa del Rey, el resquicio que le quedan a los 'chés' después de ser eliminados en Europa.

Deportista

Ángel González creció en un ambiente familiar propicio para que él se inclinara por esta fuerza política. Su madre, militante del PP, figuró en una ocasión en la candidatura del partido en las municipales, en Antequera, donde él es concejal desde esta legislatura. El hijo tiene fama de martillear a preguntas incómodas a los concejales del equipo de gobierno socialista que se encargan de las áreas de Deportes y de Juventud.

Y es que este joven ha practicado varios deportes, fundamentalmente balonmano y baloncesto, en Mollina y Antequera, respectivamente. Incluso ha disputado algún campeonato de Andalucía. En la liga universitaria jugó al fútbol-sala. Sin embargo, desde que ha dejado de practicar deportes, ha engordado, unido a que come mucho fuera y se priva de la comida de su madre.

Su padre, un antiguo empleado de la Caja de Ahorros de Antequera, se ha prejubilado recientemente después de terminar su carrera laboral en Unicaja, en las oficinas ubicadas en el edificio Eurocom. De sus padres heredó el amor por los colores malaguistas. Eran abonados del Málaga. «Lo importante que es para la ciudad que el equipo esté en Primera División», admite.

Universitario

Por ellos, por sus padres, y por él mismo, Ángel González quiere concluir la carrera de Ciencias Políticas y Sociología, que empezó en Granada. Le quedan sólo dos o tres asignaturas para la licenciatura, pero se va a matricular en Madrid, donde pasa casi toda la semana. En Granada lo tenía difícil, no por las distancias, sino por las diferencias ideológicas con el decano de la Facultad, «vinculado al PSOE». «Me complicaba la historia», se lamenta.

De familia modesta, él quiere devolver a sus padres el esfuerzo que hicieron para que pudiera cursar una carrera universitaria. Es su gran asignatura pendiente. La otra, ver a Mariano Rajoy como presidente del Gobierno de España. «Gana mucho en las distancias cortas. Es muy agradable y simpático, y cuando estamos en algunas reuniones o en algunos actos cuenta anécdotas que sorprenden que salgan de él», desvela.

Al dirigente nacional de Nuevas Generaciones le empezó a interesar la política allá por 1993 y 1994, «en los años de la corrupción del PSOE». Para él, «la política es una actividad más noble» y está «muy contento» de pertenecer a una fuerza política como el Partido Popular.

El grado de responsabilidad que tiene Ángel González le ha llevado a aceptar trabajos esporádicos para ayudar a costearse sus estudios o pagarse sus gastos. Trabajó en Málaga, en el polígono Santa Bárbara, en Acciterma, S. L., un distribuidor de Vodafone. Tiene unos magníficos recuerdos de sus jefes, Paco y Eduardo. Con su sueldo pudo comprarse un coche, que es el que tiene actualmente: un monovolumen de Ford. Se compró ese vehículo para poder pasear a su sobrina y ahijada, hija de su único hermano, Manolo. «Compré el coche hace año y medio y ya tiene 100.000 kilómetros». Ha embuchado publicidad, ha trabajado en la cocina de un bar de Granada y ha realizado infinidad de trabajos de fin de semana para sacarse unos euros.

País Vasco

Conoce España de punta a rabo, pero sigue sorprendiéndose cada vez que va al País Vasco y ve a chavales de 18 años, concejales de su organización, andar rodeados de escoltas y con todas las precauciones del mundo cuando recorren las calles o almuerzan en un restaurante. No se acostumbra a eso.

Después de conocer sobradamente la implantación del partido a nivel nacional, llega a la conclusión de que el PP de Málaga está muy fuerte. «No es fácil encontrar un ramillete de máximas figuras en un mismo lugar como Esperanza Oña, Celia Villalobos, Mari Ángeles Muñoz, Francisco de la Torre, Juan Manuel Moreno Bonilla, que fue presidente nacional de Nuevas Generaciones... Tiene una base muy sólida e importante».

Con Nacho Uriarte, presidente nacional de Nuevas Generaciones, forman un tándem lleno de complicidad y amistad. Son el punto de lanza de un partido que aspira a volver a gobernar España. Este cachorro del PP quiere acompañar a los leones de las Cortes, dar el salto del Torcal al Congreso de los Diputados. Por ello, se siente un privilegiado.

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