UPyD propone una nueva “forma de hacer política” basada en un “contrato con los ciudadanos”

El nuevo partido se compromete a “no suscribir ningún acuerdo de fondo con ningún partido político contrario a nuestros principios”

SUR |Melilla

Una nueva forma de hacer política, ha manifestado Emilio Guerra, candidato al Congreso por Unión, Progreso y Democracia, al referirse a las propuestas de su organización de cara a las elecciones del 9-M. que deberán considerarse como un contrato con los ciudadanos.

Nos comprometemos a impulsar estas políticas en las Cortes Españolas, y a continuar desarrollando nuevas medidas políticas y legislativas en el mismo sentido. UPyD se compromete a no suscribir ningún acuerdo de fondo con ningún partido político contrario a nuestros principios.

UPyD pretende mejorar la actual Constitución, manteniendo lógicamente sus principios y valores esenciales que tan buenos resultados han dado a la democracia española. El título VIII de la Constitución de 1978 no logró cerrar el Estado de las Autonomías y la correspondiente distribución de competencias, generando así un sinfín de tensiones durante las tres décadas de vida democrática española. Esta realidad, se ha visto acentuada en la última legislatura socialista con un modelo de estado asimétrico, a través de diversas reformas estatutarias, de dudoso rigor jurídico algunas y faltas del necesario consenso otras, amén de la probable inconstitucionalidad de algún estatuto.

Emilio Guerra considera que es preciso elaborar un sistema electoral más democrático y proporcional a la hora de transformar los votos en escaños sin favorecer a los dos grandes partidos de siempre PP y PSOE, lo que distorsiona gravemente la voluntad manifestada en las urnas por el único titular de la soberanía: el pueblo español. Además, mejorar la igualdad en el valor del voto que cada español emite es una lógica demanda democrática, de manera que esta propuesta debería ser estudiada y apoyada por todos sin excepción.

Desde Unión, Progreso y Democracia, contemplamos con alarma el deterioro de la calidad de la democracia que se está produciendo en los últimos años, de ahí nuestra insistencia y grito permanente en establecer medidas urgentes de regeneración, que deben estar por encima de partidismos y colores políticos, por encima de izquierdas o derechas.

Para Emilio Guerra, uno de los principales problemas es el auge de los particularismos territoriales que siembran muchas desigualdades entre los españoles. Los partidos nacionalistas y los líderes territoriales de los propios partidos nacionales que pactan con ellos, están procediendo, por la vía de las reformas estatutarias, a la transformación del modelo autonómico constitucional en un modelo confederal insolidario e insostenible.