Andrés Mérida inicia su viraje a la abstracción en La Galería de Sevilla

El artista malagueño reúne su obra reciente en una muestra que coincide con su segundo proyecto en México

A. J. L.
ABSTRACTO. 'Carnaval flamenco' es la muestra más evidente del cambio en la obra de Mérida. / SUR/
ABSTRACTO. 'Carnaval flamenco' es la muestra más evidente del cambio en la obra de Mérida. / SUR

Dijo Picasso que un pintor es alguien que pinta lo que vende y que un artista es el que vende lo que pinta. Andrés Mérida (Algeciras, Cádiz, 1964) puede presumir de ser uno de los autores más demandados por coleccionistas de diversas latitudes del mundo, aunque no parece que se haya dormido en los laureles por esa buena acogida. Al contrario, el creador afincado en Málaga anunció hace unos meses un cambio en su carrera. Al presentar en noviembre su última exposición en la capital -en la Galería Nova- ya vaticinaba la exploración de lenguajes cercanos a la abstracción.

Ese viraje se hace patente en el nuevo proyecto del creador afincado en Málaga, que mañana inaugura una exposición en La Galería, una sala sevillana de reciente creación. «Me parecía el momento adecuado. Este espacio tiene una programación muy contemporánea y se adapta a la perfección a los nuevos territorios que quiero explorar con mi pintura», argumenta el pintor en referencia a esta nueva etapa.

La llegada de la abstracción a la obra de Mérida cuaja, sobre todo, en «cinco o seis» cuadros de la muestra sevillana. En este ámbito, quizá el caso más significativo lo constituya 'Carnaval flamenco', donde se diluyen los rasgos figurativos que han caracterizado la trayectoria de Mérida en los últimos años.

Rasgos representativos

Esta evolución convive por el momento con los rasgos más representativos de la obra de Mérida: los alargados semblantes de personajes típicos del imaginario nacional (toreros, folclóricas o guardias civiles), los guiños al surrealismo y el uso de colores de gran viveza donde suelen cobrar protagonismo los azules (al menos en su último periodo).

Pero las 23 piezas de este montaje no son la única aventura en la que se ha embarcado Mérida. El pintor volverá a México para ofrecer la segunda entrega de un proyecto que le ilusionó en su primera edición: combinar arte y gastronomía de la mano de Pablo San Román, cocinero del restaurante D. O. en el país azteca.

En aquella ocasión, Mérida realizó y colgó varios cuadros a partir de un menú ideado por el chef y el público disfrutaba de ambas creaciones en el restaurante. Ahora será San Román el que elabore los platos a partir de los cuadros de Mérida. Una idea que puede salir a pedir de boca.

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