Mudanza en Atarazanas: el mercado central se traslada por reformas

Los comerciantes de Atarazanas se enfrentan esta semana al traslado de sus puestos al edificio provisional en la calle Camas convencidos de que el sacrificio merecerá la pena

TEXTO: JESÚS HINOJOSA FOTOS: EDUARDO NIETO
CENTRO HISTÓRICO. Los compradores tendrán que habituarse al nuevo emplazamiento./
CENTRO HISTÓRICO. Los compradores tendrán que habituarse al nuevo emplazamiento.

Alos comerciantes del mercado de Atarazanas los Reyes Magos les han traído un regalo que no habían pedido pero que resulta imprescindible para su deseo de reformar el edificio: un nuevo mercado en la calle Camas al que poder trasladarse durante las obras. Tras el echar el cierre el pasado sábado, en esta semana tendrán que vérselas con la mudanza para que todo esté a punto el próximo día 11, momento en el que volverán a abrir en su nuevo emplazamiento. A partir de entonces, comerciantes y clientes tendrán que acostumbrarse a las condiciones del edificio provisional.

«Parece que no es complicado pero, en realidad, todavía queda mucha faena para el traslado», reconoce Marcos Pareja, presidente de la Asociación de Comerciantes de Atarazanas, mientras revisa las instalaciones de Camas junto a otros compañeros. «Es un sacrificio necesario para poder ver rehabilitado el mercado», resalta Pareja, quien pide al Ayuntamiento apoyos para difundir a los malagueños el cambio de emplazamiento de los puestos a partir del próximo viernes.

Para los comerciantes, la nueva ubicación tiene aspectos positivos y negativos. Entre los primeros destaca el hecho de que se encuentra sobre un aparcamiento público municipal, lo que hace mucho más fácil las compras para aquellas personas que quieran dirigirse al mercado en coche. «La zona de puestos está comunicada con el 'parking' subterráneo por escalera y ascensor, así que creemos que esto será una ventaja», comenta el presidente de Atarazanas.

Entorno peatonal

En el otro lado de la balanza se encuentra la ubicación del provisional, rodeado de calles peatonales que harán complicada la actividad de la carga y descarga. En ese sentido, los comerciantes indican que el Consistorio les ha asegurado que dispondrán de zonas para camiones a primeras horas de la mañana en el entorno del edificio en rehabilitación, pese a que se encuentre en obras. «Además, nos han dicho que podrá utilizarse la calle Olozaga para la carga y descarga», apunta David Ruiz, que posee un puesto de fruta y espera que la Policía Local facilite las operaciones en el entorno de la instalación de la calle Camas.

Además, los 260 comerciantes de Atarazanas tendrán que amoldarse a unos puestos que, en algunos casos, son más reducidos que los que poseen en el mercado que va a reformarse. «Algunos son bastante más pequeños que los actuales, así que algunos comerciantes hemos tenido que reformar el espacio e incluso comprar nuevos aparatos para nuestro negocio, como cámaras frigoríficas o estanterías», agrega Marcos Pareja.

José Romero, que regenta un puesto de ultramarinos en Atarazanas desde hace 20 años, reconoce que, para algunos de sus compañeros, el traslado va a suponer un coste de tres mil o dos mil euros en nueva maquinaria. «Yo he tenido que comprar las estanterías porque las que tengo no me valen para el puesto nuevo», afirma este comerciante, que considera que, debido a la cercanía con el mercado provisional, el traslado de la mayoría de los puestos se efectuará con carretillas.

Accesos bloqueados

Los comerciantes de Atarazanas confían en que el Ayuntamiento corrija en las próximas semanas dos cuestiones detectadas en Camas. Por un lado, la excesiva penetración del agua de lluvia en los pasillos debido a que el cerramiento exterior del mercado está compuesto por unas rejas. Por otro, que los andamios de un edificio cercano que se encuentra en obras haya inutilizado dos de las entradas al recinto. «Hablaremos con el Ayuntamiento para ver la forma de resolver estas cuestiones», anuncia Marcos Pareja, quien agrega que tienen prohibido hacer excesivas modificaciones en los puestos de Camas debido a que tendrán que ser usados dentro de unos años para albergar los del mercado de Huelin mientras duren las obras de su sustitución por un nuevo inmueble sobre un aparcamiento.

Para los clientes habituales de Atarazanas, la nueva situación traerá consigo la ventaja del 'parking' pero la dificultad de la variación en la ubicación de los puestos dentro del mercado. La planta irregular del edificio ha obligado al Ayuntamiento a mezclar las carnicerías con las fruterías y los ultramarinos. Únicamente los puestos de pescado seguirán estando concentrados en un mismo lugar. «Vamos a estar mezclados y es posible que los clientes se vean desorientados al principio, pero será cuestión de amoldarse», señala Antonio Villamuela, uno de los carniceros más veteranos del mercado tras 51 años en su puesto.

La directiva de los comerciantes espera que el Consistorio edite un mapa en el que figure el emplazamiento de cada uno de los negocios en el nuevo edificio. No obstante, también servirá de guía para el público el hecho de que los rótulos de cada uno de ellos tengan un color distinto en función de su actividad. Así, las carnicerías llevarán el naranja, las fruterías el verde, los ultramarinos el amarillo y las pescaderías el azul.

«Eso ayudará, pero creo que hace falta más señalización en el nuevo lugar para que los clientes no se pierdan», añade Antonio Sánchez, que lleva 11 años regentando un puesto de pescado. «No obstante, el cambio traerá consigo mayor limpieza. Deberían anunciarlo bastante», agrega.

El descanso tras las fiestas navideñas no será tal para los comerciantes de Atarazanas, que confían en tener el tiempo suficiente y completar su traslado para cuando el recinto de la calle Camas abra sus puertas a primera hora de la mañana del próximo viernes.

Para ellos, empezará una nueva etapa transitoria hasta ver ultimadas las obras de rehabilitación del mercado, que han tardado ocho años en iniciarse desde que fueron planificadas por las administraciones públicas.

El Ayuntamiento de la ciudad y el Ministerio de Fomento lideran este proyecto, que será ejecutado por la empresa Sacyr. Desde el área municipal de Comercio, cuya concejala responsable es Purificación Pineda, confían en que la constructora pueda llevar a cabo los primeros trabajos a partir del próximo día 14. Entonces comenzará otra cuenta atrás para ver recuperado uno de los edificios más emblemáticos del Centro.